HERMANDAD SACRAMENTAL NTRA SRA DEL ESPINO CORONADA

martes, 31 de julio de 2012

Ignacio de Loyola, Santo















Fundador de la Compañía de Jesús, 31 de julio

Ignacio de Loyola, Santo
Ignacio de Loyola, Santo

Fundador de la Compañía de Jesús (Jesuitas)

Martirologio Romano: Memoria de san Ignacio de Loyola, presbítero, quien, nacido en el País Vasco, en España, pasó la primera parte de su vida en la corte como paje del contador mayor hasta que, herido gravemente, se convirtió. Completó los estudios teológicos en París y conquistó sus primeros compañeros, con los que más tarde fundaría en Roma la Compañía de Jesús, ciudad en la que ejerció un fructuoso ministerio escribiendo varias obras y formando a sus discípulos, todo para mayor gloria de Dios (1556).

San Ignacio de Loyola supo transmitir a los demás su entusiasmo y amor por defender la causa de Cristo.

Un poco de historia

Nació y fue bautizado como Iñigo en 1491, en el Castillo de Loyola, España. De padres nobles, era el más chico de ocho hijos. Quedó huérfano y fue educado en la Corte de la nobleza española, donde le instruyeron en los buenos modales y en la fortaleza de espíritu.

Quiso ser militar. Sin embargo, a los 31 años en una batalla, cayó herido de ambas piernas por una bala de cañón. Fue trasladado a Loyola para su curación y soportó valientemente las operaciones y el dolor. Estuvo a punto de morir y terminó perdiendo una pierna, por lo que quedó cojo para el resto de su vida.
Durante su recuperación, quiso leer novelas de caballería, que le gustaban mucho. Pero en el castillo, los únicos dos libros que habían eran: Vida de Cristo y Vidas de los Santos. Sin mucho interés, comenzó a leer y le gustaron tanto que pasaba días enteros leyéndolos sin parar. Se encendió en deseos de imitar las hazañas de los Santos y de estar al servicio de Cristo. Pensaba: “Si esos hombres estaban hechos del mismo barro que yo, también yo puedo hacer lo que ellos hicieron”.

Una noche, Ignacio tuvo una visión que lo consoló mucho: la Madre de Dios, rodeada de luz, llevando en los brazos a su Hijo, Jesús.
Iñigo pasó por una etapa de dudas acerca de su vocación. Con el tiempo se dio cuenta que los pensamientos que procedían de Dios lo dejaban lleno de consuelo, paz y tranquilidad. En cambio, los pensamientos del mundo le daban cierto deleite, pero lo dejaban vacío. Decidió seguir el ejemplo de los santos y empezó a hacer penitencia por sus pecados para entregarse a Dios.
A los 32 años, salió de Loyola con el propósito de ir peregrinando hasta Jerusalén. Se detuvo en el Santuario de Montserrat, en España. Ahí decidió llevar vida de oración y de penitencia después de hacer una confesión general. Vivió durante casi un año retirado en una cueva de los alrededores, orando.

Tuvo un período de aridez y empezó a escribir sus primeras experiencias espirituales. Éstas le sirvieron para su famoso libro sobre “Ejercicios Espirituales”. Finalmente, salió de esta sequedad espiritual y pasó al profundo goce espiritual, siendo un gran místico.
Logró llegar a Tierra Santa a los 33 años y a su regreso a España, comenzó a estudiar. Se dio cuenta que, para ayudar a las almas, eran necesarios los estudios.

Convirtió a muchos pecadores. Fue encarcelado dos veces por predicar, pero en ambas ocasiones recuperó su libertad. Él consideraba la prisión y el sufrimiento como pruebas que Dios le mandaba para purificarse y santificarse.

A los 38 años se trasladó a Francia, donde siguió estudiando siete años más. Pedía limosna a los comerciantes españoles para poder mantener sus estudios, así como a sus amigos. Ahí animó a muchos de sus compañeros universitarios a practicar con mayor fervor la vida cristiana. En esta época, 1534, se unieron a Ignacio 6 estudiantes de teología. Motivados por lo que decía San Ignacio, hicieron con él voto de castidad, pobreza y vida apostólica, en una sencilla ceremonia.
San Ignacio mantuvo la fe de sus seguidores a través de conversaciones personales y con el cumplimiento de unas sencillas reglas de vida. Poco después, tuvo que interrumpir sus estudios por motivos de salud y regresó a España, pero sin hospedarse en el Castillo de Loyola.

Dos años más tarde, se reunió con sus compañeros que se encontraban en Venecia y se trasladaron a Roma para ofrecer sus servicios al Papa. Decidieron llamar a su asociación la Compañía de Jesús, porque estaban decididos a luchar contra el vicio y el error bajo el estandarte de Cristo. Paulo II convirtió a dos de ellos profesores de la Universidad. A Ignacio, le pidió predicar los Ejercicios Espirituales y catequizar al pueblo. Los demás compañeros trabajaban con ellos.

Ignacio de Loyola, de acuerdo con sus compañeros, resolvió formar una congregación religiosa que fue aprobada por el Papa en 1540. Añadieron a los votos de castidad y pobreza, el de la obediencia, con el que se comprometían a obedecer a un superior general, quien a su vez, estaría sujeto al Papa.

La Compañía de Jesús tuvo un papel muy importante en contrarrestar los efectos de la Reforma religiosa encabezada por el protestante Martín Lutero y con su esfuerzo y predicación, volvió a ganar muchas almas para la única y verdadera Iglesia de Cristo.
Ignacio pasó el resto de su vida en Roma, dirigiendo la congregación y dedicado a la educación de la juventud y del clero, fundando colegios y universidades de muy alta calidad académica.

Para San Ignacio, toda su felicidad consistía en trabajar por Dios y sufrir por su causa. El espíritu “militar” de Ignacio y de la Compañía de Jesús se refleja en su voto de obediencia al Papa, máximo jefe de los jesuítas.

Su libro de “Ejercicios Espirituales” se sigue utilizando en la actualidad por diferentes agrupaciones religiosas.
San Ignacio murió repentinamente, el 31 de julio de 1556. Fue beatificado el 27 de julio de 1609 por Pablo V, y canonizado en 1622 por Gregorio XV.

¿Qué nos enseña su vida?

  • A ser fuertes ante los problemas de la vida.

  • A saber desprendernos de las riquezas.

  • A amar a Dios sobre todas las cosas.

  • A saber transmitir a los demás el entusiasmo por seguir a Cristo.

  • A vivir la virtud de la caridad ya que él siempre se preocupaba por los demás.

  • A perseverar en nuestro amor a Dios.

  • A ser siempre fieles y obedientes al Papa, representante de Cristo en la Tierra.


  • Oración

    Virgen María, ayúdanos a demostrar en nuestra vida de católicos convencidos, una profunda obediencia a la Iglesia y al Papa, tal como San Ignacio nos lo enseñó con su vida de servicio a los demás.
    Amén.

    miércoles, 25 de julio de 2012

    Joaquín y Ana, Santos,Abuelos de Jesús

    Joaquín y Ana, Santos
    Abuelos de Jesús, 26 de Julio
     
    Joaquín y Ana, Santos
    Joaquín y Ana, Santos

    Abuelos de Jesús


    Martirologio Romano: Memoria de san Joaquín y santa Ana, padres de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, cuyos nombres se conservaron gracias a tradición de los cristianos


    Una antigua tradición, datada ya en el siglo II, atribuye los nombres de Joaquín y Ana a los padres de la Virgen María. El culto aparece para Santa Ana ya en el siglo VI y para San Joaquín un poco más tarde. La devoción a los abuelos de Jesús es una prolongación natural al cariño y veneración que los cristianos demostraron siempre a la Madre de Dios.
    La antífona de la misa de hoy dice: "Alabemos a Joaquin y Ana por su hija; en ella les dio el Señor la bendición de todos los pueblos".

    La madre de nuestra Señora, la Virgen Maria, nació en Belén. El culto de sus padres le está muy unido. El nombre Ana significa "gracia, amor, plegaria". La Sagrada Escritura nada nos dice de la santa. Todo lo que sabemos es legendario y se encuentra en el evangelio apócrifo de Santiago, según el cual a los veinticuatro años de edad se casó con un propietario rural llamado Joaquín, galileo, de la ciudad de Nazaret. Su nombre significa "el hombre a quien Dios levanta", y, según san Epifanio, "preparación del Señor". Descendía de la familia real de David.

    Moraban en Nazaret y, según la tradición, dividían sus rentas anuales, una de cuyas partes dedicaban a los gastos de la familia, otra al templo y la tercera a los más necesitados.

    Llevaban ya veinte años de matrimonio y el hijo tan ansiado no llegaba. Los hebreos consideraban la esterilidad como algo oprobioso y un castigo del cielo. Se los menospreciaba y en la calle se les negaba el saludo. En el templo, Joaquin oía murmurar sobre ellos, como indignos de entrar en la casa de Dios.

    Joaquín, muy dolorido, se retira al desierto, para obtener con penitencias y oraciones la ansiada paternidad Ana intensificó sus ruegos, implorando como otras veces la gracia de un hijo. Recordó a la otra Ana de las Escrituras, cuya historia se refiere en el libro de los Reyes: habiendo orado tanto al Señor, fue escuchada, y asi llegó su hijo Samuel, quien más tarde seria un gran profeta.

    Y así también Joaquín y Ana vieron premiada su constante oración con el advenimiento de una hija singular, Maria. Esta niña, que había sido concebida sin pecado original, estaba destinada a ser la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.

    Desde los primeros tiempos de la Iglesia ambos fueron honrados en Oriente; después se les rindió culto en toda la cristiandad, donde se levantaron templos bajo su advocación.

    Aunque el culto de la madre de la santísima Virgen Maria se había difundido en Occidente, especialmente desde el siglo XlI, su fiesta comenzó a celebrarse en el siglo siguiente
    Más sobre Santa Ana
    Más sobre San Joaquín
    También recomendamos leer el artículo: San Joaquín y Santa Ana, Los padres de la Virgen María: un matrimonio santo
     

    San Joaquín y Santa Ana

    San Joaquín y Santa Ana
    Los padres de la Virgen María: un matrimonio santo.
     
    San Joaquín y Santa Ana
    San Joaquín y Santa Ana
    San Joaquín

    Joaquín (Yahvé prepara) fue el padre de la Virgen María, madre de Dios. Según San Pedro Damián, deberíamos tener por curiosidad censurable e innecesaria el inquirir sobre cuestiones que los evangelistas no tuvieron a bien relatar, y, en particular, acerca de los padres de la Virgen.

    Con todo, la tradición, basándose en testimonios antiquísimos y muy tempranamente, saludó a los santos esposos Joaquín y Ana como padre y madre de la Madre de Dios.

    Ciertamente, esta tradición parece tener su fundamento último en el llamado Protoevangelio de Santiago, en el Evangelio de la Natividad de Santa María y el Pseudomateo o Libro de la Natividad de Santa María la Virgen y de la infancia del Salvador; este origen es normal que levantara sospechas bastante fundadas.

    No debería olvidarse, sin embargo, que el carácter apócrifo de tales escritos, es decir, su exclusión del canon y su falta de autenticidad no conlleva el prescindir totalmente de sus aportaciones.

    En efecto, a la par que hechos poco fiables y legendarios, estas obras contienen datos históricos tomados de tradiciones o documentos fidedignos; y aunque no es fácil separar el grano de la paja, sería poco prudente y acrítico rechazar el conjunto indiscrimadamente.

    Algunos comentaristas, que opinan que la genealogía aportada por San Lucas es la de la Virgen, hallan la mención de Joaquín en Helí (Lucas, 3, 23; Eliachim, es decir, Jeho-achim), y explican que José se había convertido a los ojos de la ley, a fuer de su matrimonio, en el hijo de Joaquín. Que esa sea el propósito y la intención del evangelista es más que dudoso, lo mismo que la identificación propuesta entre los dos nombres Helí y Joaquín.

    Tampoco se puede afirmar con certeza, a pesar de la autoridad de los Bollandistas, que Joaquín fuera hijo de Helí y hermano de José; ni tampoco, como en ocasiones se dice a partir de fuentes de muy dudoso valor, que era propietario de innumerables cabezas de ganado y vastos rebaños.

    Más interesantes son las bellas líneas en las que el Evangelio de Santiago describe, cómo, en su edad provecta, Joaquín y Ana hallaron respuesta a sus oraciones en favor de tener descendencia.

    Es tradición que los padres de Santa María, que aparentemente vivieron primero en Galilea, se instalaron después en Jerusalén; donde nació y creció Nuestra Señora; allí también murieron y fueron enterrados.

    Una iglesia, conocida en distintas épocas como Santa María, Santa María ubi nata est, Santa María in Probática, Sagrada Probática y Santa Ana fue edificada en el siglo IV, posiblemente por Santa Elena, en el lugar de la casa de San Joaquín y Santa Ana, y sus tumbas fueron allí veneradas hasta finales del siglo IX, en que fue convertida en una escuela musulmana.

    La cripta que contenía en otro tiempo las sagradas tumbas fue redescubierta en 1889. San Joaquín fue honrado muy pronto por los griegos, que celebran su fiesta al día siguiente de la de la Natividad de Ntra. Señora. Los latinos tardaron en incluirlo en su calendario, donde le correspondió unas veces el 16 de septiembre y otras el 9 de diciembre.

    Asociado por Julio II [el de la capilla Sixtina] al 20 de marzo, la solemnidad fue suprimida unos cinco años después, restaurada por Gregorio XV (1622), fijada por Clemente XII (1738) en el domingo posterior a la Asunción, y fue finalmente León XIII [el de la Rerum Novarum] quien, el 1 de agosto de 1879, dignificó la fiesta de estos esposos que se celebró por separado hasta la última reforma litúrgica.

    Santa Ana

    Ana (del hebreo Hannah, gracia) es el nombre que la tradición ha señalado para la madre de la Virgen. Las fuentes son las mismas que en el caso de San Joaquín. Aunque la versión más antigua de estas fuentes apócrifas se remonta al año 150 d.C., difícilmente podemos admitir como fuera de toda duda sus variopintas afirmaciones con fundamento en su sola autoridad.

    En Oriente, el Protoevangelio gozó de gran autoridad y de él se leían pasajes en las fiestas marianas entre los griegos, los coptos y los árabes. En Occidente, sin embargo, como ya te adelanté con San Joaquín, fue rechazado por los Padres de la Iglesia hasta que su contenido fue incorporado por San Jacobo de Vorágine a su Leyenda Áurea en el siglo XIII.

    A partir de entonces, la historia de Santa Ana se divulgó en Occidente y tuvo un considerable desarrollo, hasta que Santa Ana llegó a convertirse en uno de los santos más populares también para los cristianos de rito latino.

    El Protoevangelio aporta la siguiente relación: En Nazaret vivía una pareja rica y piadosa, Joaquín y Ana. No tenían hijos. Cuando con
    ocasión de cierto día festivo Joaquín se presentó a ofrecer un sacrificio en el templo, fue arrojado de él por un tal Rubén, porque los varones sin descendencia eran indignos de ser admitidos.

    Joaquín entonces, transido de dolor, no regresó a su casa, sino que se dirigió a las montañas para manifestar su sentimiento a Dios en soledad. También Ana, puesta ya al tanto de la prolongada ausencia de su marido, dirigió lastimeras súplicas a Dios para que le levantara la maldición de la esterilidad, prometiendo dedicar el hijo a su servicio.

    Sus plegarias fueron oídas; un ángel se presentó ante Ana y le dijo: "Ana, el Señor ha visto tus lágrimas; concebirás y darás a luz, y el fruto de tu seno será bendecido por todo el mundo". El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, que volvió al lado de su esposa. Ana dio a luz una hija, a la que llamó Miriam.

    Dado que esta narración parece reproducir el relato bíblico de la concepción del profeta Samuel, cuya madre también se llamaba Hannah, la sombra de la duda se proyecta hasta en el nombre de la madre de María.

    El célebre Padre John de Eck de Ingolstadt, en un sermón dedicado a Santa Ana (pronunciado en París en 1579), aparenta conocer hasta los nombres de los padres de Santa Ana. Los llama Estolano (Stollanus) y Emerencia (Emerentia).

    Afirma que la santa nació después de que Estolano y Emerencia pasaran veinte años sin descendencia; que San Joaquín murió poco después de la presentación de María en el templo; que Santa Ana casó después con Cleofás, del cual tuvo a María de Cleofás; la mujer de Alfeo y madre de los apóstoles Santiago el Menor, Simón y Judas Tadeo, así como de José el Justo.

    Después de la muerte de Cleofás, se dijo que casó con Salomas, de quien trajo al mundo a María Salomé (la mujer de Zebedeo y madre de los apóstoles Juan y Santiago el Mayor).

    La misma leyenda espuria se halla en los textos de Gerson y en los de muchos otros. Allí surgió en el siglo XVI una animada controversia sobre los matrimonios de Santa Ana, en la que Baronio y Belarmino defendieron su monogamia.

    En Oriente, al culto a Santa Ana se le puede seguir la pista hasta el siglo IV. Justiniano I hizo que se le dedicara una iglesia. El canon del oficio griego de Santa Ana fue compuesto por San Teófanes, pero partes aún más antiguas del oficio son atribuidas a Anatolio de Bizancio.

    Su fiesta se celebra en Oriente el 25 de julio, que podría ser el día de la dedicación de su
    primera iglesia en Constantinopla o el aniversario de la llegada de sus supuestas reliquias a esta ciudad (710).

    Aparece ya en el más antiguo documento litúrgico de la Iglesia Griega, el Calendario de
    Constantinopla (primera mitad del siglo VIII). Los griegos conservan una fiesta común de San Joaquín y Santa Ana el 9 de septiembre.

    En la Iglesia Latina, Santa Ana no fue venerada, salvo, quizás, en el sur de Francia, antes del siglo XIII. Su imagen, pintada en el siglo
    VIII y hallada más tarde en la Iglesia de Santa María la Antigua de Roma, acusa la influencia bizantina.

    Su fiesta, bajo la influencia de la Leyenda Áurea, se puede ya rastrear (26 de julio) en el siglo XIII, en Douai. Fue introducida en Inglaterra por Urbano VI el 21 de noviembre de 1378, y a partir de entonces se extendió a toda la Iglesia occidental. Pasó a la Iglesia Latina universal en 1584.

    Santa Ana es la patrona de Bretaña. Su imagen milagrosa (fiesta, 7 de marzo) es venerada en Notre Dame d´Auray, en la diócesis de Vannes.
    También en Canadá -donde es la patrona principal de la provincia de Québec- el santuario de Santa Ana de Beaupré es muy famoso.

    Santa Ana es patrona de las mujeres trabajadoras; se la representa con la Virgen María en su regazo, que también lleva en brazos al Niño Jesús. Es además la patrona de los mineros, que comparan a Cristo con el oro y con la plata a María.

    San Joaquín


    San Joaquín
    Padre de la Santísima Virgen María.

    Fiesta (con Santa Ana, su esposa): 26 de julio Por sus frutos los conoceréis, Juan Damasceno
    Joaquín (significa Yahweh prepara).
    Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye los nombres San Joaquín y Santa Ana a los padres de la Santísima Virgen María. El culto a santa Ana se introdujo ya en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la occidental en el siglo X; el culto a san Joaquín es más reciente.
    No conocemos de Joaquín y Ana con certeza mas que sus nombres y el hecho de que fueron los santos padres de la Madre de Dios. Lo que relatan sobre ellos los libros apócrifos no es todo confiable y es difícil distinguir lo cierto de la leyenda.
    San Joaquín era venerado por los griegos desde muy temprano. En el Occidente su fiesta fue admitida al calendario mas tarde, algunas veces el 16 de septiembre, otras el 9 de diciembre. Julius II la puso en el 20 de marzo; mas tarde suprimida fue restaurada por Gregorio XV (1622). Clemente XII (1738) la fijó en el Domingo después de la Asunción. Con la reforma del calendario después del Concilio Vat II, San Joaquín se celebra junto con su esposa, Santa Ana, el 26 de Julio. Ellos son los patrones de los abuelos


    Oración
    Glorioso San Joaquín,
    me pongo bajo vuestra protección.
    Ayúdame a imitar en todo a vuestra gloriosa hija,
    La Santísima Virgen María, Madre de Dios y madre nuestra.
    Que, imitándola a ella, llegue yo a conocer, amar y servir a Dios
    con todo mi corazón hasta mi último suspiro.
    Te lo pido por Jesucristo, Nuestro Señor.
     
    Amén
    siervas_logo_color.jpg (14049 bytes)

    Santa Ana






    La oración de Sta. Ana

     
    Santa AnaMadre de la Santísima Virgen María
    Fiesta (con
    San Joaquín): 26 de Julio

    Ana (Hebreo, Hannah, significa gracia) 
    Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye los nombres San Joaquín y Santa Ana a los padres de la Santísima Virgen María. El culto a santa Ana se introdujo ya en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la occidental en el siglo X; el culto a san Joaquín es más reciente. Ver: Por sus frutos los conoceréis de San Juan Damasceno.
    Todo lo que se conoce de ellos, incluso sus nombres, procede de literatura apócrifa: el Evangelio de la Natividad de María, el Evangelio apócrifo de Mateo y el Protoevangelium de Santiago. El mas antiguo de estos se remonta alrededor del 150 ad.  En el Oriente el Protoevangelium gozaba de gran autoridad, algunas porciones se leían en las fiestas de la Virgen María. En el Occidente, sin embargo, fue rechazado por los Padres de la Iglesia. En el siglo XIII, partes del Protoevangelium de Santiago fue incorporado por Jacobus de Vorágine en su "Leyenda Dorada".  Desde entonces la historia de Santa Ana se propagó por el Occidente hasta convertirse en una de las santas mas populares de la Iglesia latina.
    Los escritos llamados "apócrifos" no fueron aceptados por la Iglesia como parte del canon de las Sagradas Escrituras porque contienen muchos datos que no son confiables.  Pero si contienen  algunos datos de documentos históricos. Lo difícil es distinguir en ellos el grano bueno de la paja. 
    El Protoevangelium nos ofrece la siguiente historia: En Nazaret vivían Joaquín y Ana, una pareja rica y piadosa pero que no tenía hijos. Cuando en una fiesta Joaquín se presentó para ofrecer sacrificio en el Templo, fue rechazado por un tal Ruben, bajo el pretexto de que hombres sin descendencia no eran dignos de ser admitidos.  Joaquín, cargado de pena, no volvió a su casa sino que se fue a las montañas a presentarse ante Dios en soledad. También Ana, habiendo conocido la razón de la prolongada ausencia de su esposo, clamó al Señor pidiéndole que retirase de ella la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia a Su servicio.
    Sus oraciones fueron escuchadas; un ángel visitó a Ana y le dijo: "Ana, el Señor ha mirado tus lágrimas; concebirás y darás a luz y el fruto de tu vientre será bendecido por todo el mundo". El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, quién volvió a donde su esposa.  Ana dio a luz una hija a quien llamó Miriam (María).  Esta historia se parece a la de la concepción de Samuel en las Sagradas Escrituras, cuya madre se llamaba también Ana (1 Re 1).
    Según una tradición antigua, los padres de la Stma. Virgen, siendo Galileos, se mudaron a Jerusalén.  Allí, según la misma tradición, nació y se crió la Virgen Santísima. Allí también murieron estos venerables santos. Una iglesia, conocida en diferentes épocas como Santa María, Santa María ubi nata est, Santa María en Probatica, Santa Probatica y Santa Ana, fue construida en el siglo IV, posiblemente por Santa Elena (madre del emperador Constantino), sobre el lugar de la casa de San Joaquín y Ana.  Sus tumbas fueron honradas hasta el final del siglo IX, cuando los invasores musulmanes la convirtieron en una escuela.  La cripta, que originalmente contenía las santas tumbas, fue descubierta el 18 de marzo de 1889.
    Muchas leyendas han sido escritas sobre las vidas de San Joaquín y Santa Ana, causando gran confusión entre los fieles. Según una de ellas, Santa Ana concibió a la Virgen Santísima sin concurso de varón, permaneciendo así virgen. Este error fue condenado por la Santa Sede en 1677 (Benedicto XIV, De Festis, II, 9). 
    Veneración a Santa Ana
    En la Iglesia del Oriente ya se veneraba a Santa Ana en el siglo IV.  La mejor prueba de ello es que el emperador Justino I (+565) le dedicó una iglesia.  La devoción a Santa Ana se encuentra en los mas antiguos documentos litúrgicos de la Iglesia griega.  En el Occidente no se venera a Santa Ana, excepto quizás en el sur de Francia, hasta el siglo XIII.  Su imagen, pintada en el siglo VIII en estilo Bizantino, fue mas tarde encontrada en la iglesia de Santa María Antiqua en Roma. Su fiesta, bajo la influencia de la "Leyenda Dorada", aparece en el siglo XIII donde se celebraba el 26 Julio.
    En 1382, Urbano VI publicó el primer decreto pontificio referente a Santa Ana, concediendo la celebración de la fiesta de la santa a los obispos de Inglaterra exclusivamente, tal como se lo habían pedido algunos ingleses. Muy probablemente la ocasión de dicho decreto fue el matrimonio del rey Ricardo II con Ana de Bohemia, que tuvo lugar en ese año. La fiesta fue extendida a toda la Iglesia de Occidente en 1584.
    Las Reliquias de Santa Ana
    Se dice que las reliquias atribuidas a Santa Ana fueron traídas de la Tierra Santa a Constantinopla en el 710. Allí estaban en la iglesia de Santa Sofía en 1333. La tradición de la Iglesia de Apt, en el sur de Francia dice que el cuerpo de Santa Ana fue llevado a Apt por San Lázaro, el amigo de Jesucristo, fue escondido por San Auspicio (+398) y vuelto a encontrar durante el reino de Carlomagno. La cabeza de Santa Ana se mantuvo en Mainz hasta el 1510, cuando fue robada y llevada a Düren, Alemania. Lamentablemente, no hay sólidos fundamentos para asegurar la autenticidad de estas reliquias.
    Veneración de Santa Ana hoy
    Su imagen milagrosa es venerada en Notre Dame D'Auray, en la diócesis de Vannes. También en Canada, donde es la principal patrona de la provincia de Quebec, el santuario de Santa Ana de Beaupré es bien conocido. Santa Ana es patrona de las mujeres en parto. También es patrona de los mineros, Cristo siendo el oro y María la plata.

    martes, 24 de julio de 2012

    Santiago el Mayor

    Santiago el Mayor

    Santiago, el Mayor
    Rembrandt - Sankt Jakobus der Ältere.jpg
    Santiago el Mayor, por Rembrandt. 1661.
    Santo, Apóstol y Mártir
    Nombre Jacob, יעקב
    Apodo el Mayor, el hijo de Zebedeo, Boanerges (hijo del trueno), Chago en Natá de los Caballeros
    Nacimiento ¿?
    Betsaida, Galilea
    Fallecimiento 44
    Jerusalén, Judea
    Venerado en Iglesia Católica, Iglesia Ortodoxa, Iglesia Copta
    Principal Santuario Catedral de Santiago de Compostela
    Órdenes Orden de Santiago
    Festividad
    Atributos Vestido de peregrino o de soldado a lomos de un caballo blanco en actitud de lucha.
    Aequipecten opercularis gelbe Streifen.jpg Concha de Venera
    Cross Santiago.svg Cruz de Santiago
    Patronazgo Bandera de España España1
    Bandera de Galicia Galicia
    Bandera de Bilbao Bilbao
    Bandera de Guatemala Esquipulas
    Villanueva de la Serena (Badajoz)
    Flag of Asturias.svg Sama de Langreo
    Santa Cruz de Tenerife
    Bandera de Cartago Cartago
    Flag of Caracas.png Caracas
    Flag of Guayaquil.svg Guayaquil
    Flag of Mexico.svg Santiago de Querétaro
    Flag of Mexico.svg Monclova
    Flag of Mexico.svgSahuayo de Morelos
    Cross Santiago.svg Orden de Santiago
    Natá de los Caballeros
    Veterinarios
    Equitadores
    Curtidores
    Peletero
    Arma de Caballería
    Puriscal
    Santiago de Zebedeo (en arameo: Yaakov Bar-Zebdi; en hebreo: יעקב, Jacob) también llamado Santiago el Mayor (Betsaida, Galilea, 5 a.C. - † Jerusalén, Judea, 44) fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret. Fue hijo de Zebedeo y Salomé, nombrado como Santiago el hijo de Zebedeo en el Nuevo testamento, y hermano de Juan el Apóstol. Se le conoce como Santiago el Mayor para distinguirlo del otro apóstol llamado Santiago, Santiago el Menor o Santiago el de Alfeo. Es el Patrón de España.

    Contenido

    Biografía

    Datos de los Evangelios

    Hijo de Zebedeo y, posiblemente, de Salomé. Era hermano de Juan el Apóstol. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «boanergués», que significa «hijos del trueno» (Marcos 3:17). Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Fue testigo presencial privilegiado de la resurrección de la hija de Jairo (Marcos 5:21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan. También formó parte del grupo restringido de discípulos que fueron testigos del último signo realizado por Jesús ya resucitado: su aparición a orillas del lago de Tiberíades y la pesca milagrosa (Juan 21:1-8). Los Hechos de los Apóstoles registra su presencia en el Cenáculo en espera orante de la venida del Espíritu Santo:
    "Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el especio de un camino sabático. Y cuando llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían. Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos."
    Hechos 1, 12-14

    Evangelización en Hispania

    Según una tradición medieval, tras el Pentecostés (hacia 33 d. C.), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en la Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules, bordeado la Bética y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña. Una tercera versión postula su llegada a Carthago Nova (actual Cartagena, por el barrio de Santa Lucía), de donde partiría hacia el norte. Esta tradición hace de Santiago el santo patrón protector de España.
    En cualquier caso, la tradición de la evangelización por el Apóstol Santiago indica que éste hizo algunos discípulos, y siete de ellos fueron los que continuaron la tarea evangelizadora una vez que Santiago regresó a Jerusalén. Para ello fueron a Roma y fueron ordenados obispos por San Pedro. Son los siete Varones apostólicos. La tradición de los Varones Apostólicos los sitúa junto a Santiago en Zaragoza cuando la Virgen María se apareció en un pilar.
    De acuerdo a la tradición cristiana, hacia el año 40 la Virgen María se apareció a Santiago el Mayor en Caesaraugusta. María llegó a Zaragoza «en carne mortal» —mucho antes de su asunción— y como testimonio de su visita habría dejado una columna de jaspe conocida popularmente como «el Pilar». Se cuenta que Santiago y los siete primeros convertidos de la ciudad edificaron una primitiva capilla de adobe en la vera del Ebro.
    Este testimonio es recogido por un manuscrito de 1297 de los Moralia, sive Expositio in Job, de Gregorio Magno, que se custodia en el Archivo del Pilar. Según Nougués, la capilla se reedificó en 318.
    No hay testimonio escrito, aunque sí una tradición arraigada, de su paso por Lérida, hecho que se rememora anualmente con la romería de los Farolillos de Santiago a la ermita erigida en el lugar dónde se supone que el santo descansó.

    Martirio de Santiago, por Alberto Durero.

    Martirio en Jerusalén

    Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 43, muerto a filo de espada por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea.
    Por aquel tiempo, el rey Herodes comenzó a perseguir a algunos de la iglesia. Ordenó matar a filo de espada a Santiago, el hermano de Juan; y como vio que esto había agradado a los judíos, hizo arrestar también a Pedro.
    Hechos 12:1-3
    El rey propició el arresto de algunos miembros de la iglesia para matarlos. Este relato parece contradecir la prédica de Santiago en Hispania. Además, en esos años (33-36), los cristianos se habían dispersado de Judea hasta Fenicia, Chipre y Antioquía.
    La tradición que sitúa a Santiago el Mayor en Jerusalén, poco antes de su martirio, la recogen diversos apócrifos neotestamentarios (El libro de la Dormición de María, etc.), todos ellos anteriores al "descubrimiento" de la Tumba del Apóstol. Según estos relatos, cuando María ve cerca su muerte, recibe la visita de Jesucristo resucitado. Ella le pide estar rodeada por los apóstoles en el día de su muerte, pero todos ellos están dispersos por el mundo. Jesucristo le concede su deseo y permite que sea la misma María, por medio de aparición milagrosa, quien avise a sus discípulos. La aparición de María a Santiago se habría producido sobre un pilar en Caesaraugusta (actual Zaragoza), columna que se sigue venerando en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa.
    Santiago habría hecho todo el viaje de vuelta desde España hasta Jerusalén para encontrar a la Virgen (ya que ella seguía viva allí, en la capital de Judea) antes de su dormición, hallando la muerte ante Herodes Agripa en el martirio. La leyenda se cierra con que sus discípulos habrían llevado su cuerpo (conservado de alguna manera) por el mar Mediterráneo en una mítica embarcación de piedra y habrían costeado el Atlántico nuevamente hasta Galicia, donde lo habrían enterrado justamente en Iria Flavia, donde el obispo Teodomiro lo halló en el siglo IX.

    La tumba del Apóstol


    Altar Mayor con la imagen de Santiago Peregrino en la Catedral de Santiago de Compostela, bajo el que se encuentra la supuesta tumba del Apóstol.
    Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio (Pelayo) le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.
    Sobre los restos que se conservan bajo la catedral de Compostela jamás se han realizado pruebas científicas, y la autenticidad de los mismos ha sido puesta en duda en numerosas ocasiones, entre otros, por el historiador católico Claudio Sánchez Albornoz:
    ...pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible, sin embargo, alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella, una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosímil traslatio. Sólo en el siglo VI surgió entre la cristiandad occidental la leyenda de la predicación de Santiago en España; pero ella no llegó a la Península hasta fines del siglo VII.
    C. Sánchez Albornoz: "En los albores del culto jacobeo", en Compostellanum 16 (1971) pp. 37-71.
    Por una parte, se ha documentado arqueológicamente la existencia previa de un cementerio de origen céltico y reutilizado en distintas épocas por diversos grupos: por los primeros cristianos llegados a la zona de Galicia (después del año 250 aproximadamente), por los suevos (pueblo guerrero germano que ocupó Galicia entre 411 y 585), por los visigodosgodos del oeste», pueblo germano que ocupó España entre 585 y 711 y que en ese periodo tenía su capital en Toledo), y por los musulmanes en el siglo VIII. Estos descubrimientos sólo prueban que Compostela era una necrópolis precristiana, pero no soluciona nada con respecto a la tumba de Santiago, cuyos restos podrían pertenecer bien al mismo apóstol (el tráfico de reliquias comenzaba a desarrollarse en ese periodo), bien a cualquier otro mártir cristiano. Incluso algunos proponen que se trate de los restos del mismísimo Prisciliano.
    Nuevos descubrimientos arqueológicos han encendido de nuevo la polémica. Dicho estudio, anunciado el 24 de Junio de 2011 por Enrique Alarcón, profesor de Metafísica en la Universidad de Navarra, Presidente de la Fundación Tomás de Aquino y Director del proyecto Corpus Thomisticum, miembro del Comité Científico de la colección «Scholastica Thorunensia» de la Uniwersytet Mikołaja Kopernika (Toruń) y del Comité Científico Asesor de la revista Espíritu (editada por el Instituto Filosófico y el Instituto Santo Tomás de la Fundación Balmesiana) y miembro correspondiente de la Pontificia Accademia di San Tommaso d'Aquino y de las sociedades académicas SITA, SOFIME y SMLM, miembro de los Comités Editoriales de «Doctor Angelicus» (revista de la Deutsche Thomas-Gesellschaft), «Anuario Filosófico» (revista del Departamento de Filosofía de la Universidad de Navarra), y de «Thomistica» y la colección «Quaestiones Thomisticae» (Bonn, Alemania).abogaba por el descubrimiento de una inscripción del siglo I con el nombre hebreo "Jacob" (equivalente a "Santiago") en el sepulcro del Apóstol en Compostela, un hallazgo que, a su juicio, "confirma la tradición" que sitúa al Apóstol en tierras hispánicas y su enterramiento en el templo.2 El profesor Alarcón, que expuso sus conclusiones durante la clausura de la Cátedra Camino de Santiago de la Universidad de Navarra, explica que "Jacob" aparece entrelazado con la palabra griega "mártyr" –que significa "testigo"–, en una inscripción hallada por el profesor Isidoro Millán en la tumba de Atanasio, uno de los dos discípulos –junto a Teodoro– que, según la tradición, acompañaban a Santiago el Mayor. En su momento, 1988, Millán, filólogo y profesor en la capital gallega, había descubierto ya las palabras "Atanasio" y "mártir", aunque su especialidad eran las lenguas clásicas y no el hebreo. Alarcón argumenta que la simbología de la inscripción "es muy rica" y contiene inscripciones que remiten a las halladas en las tumbas del primitivo cementerio judeocristiano de Jerusalén. No obstante, este estudio se ha realizado mediante reproducciones y no sobre el terreno, restándole por ello credibilidad 3
    El rey Alfonso ordenó construir una iglesia encima del cementerio (compositum), origen de la Catedral de Santiago de Compostela («Santo Jacob del compositum»). Otros sostienen que la palabra Compostela proviene de campus stellae: «campo de las estrellas», debido a las luces que bailoteaban sobre el cementerio (véase fuego fatuo).

    Reliquias


    Reliquia de herraduras del caballo de Santiago de la batalla de las Navas de Tolosa.
    El Monasterio de Cañas posee una reliquia que dicen ser las herraduras del caballo de Santiago, que recogería Diego López II de Haro en la batalla de las Navas de Tolosa y entregaría a su hermana Doña Urraca López de Haro, cuarta abadesa del monasterio.

    Santiago contra el Islam

    En el siglo XII se redacta en Santiago de Compostela el llamado Privilegio de los Votos que atribuye al rey Ramiro Iº una victoria frente a los moros en Clavijo en 844, victoria obtenida gracias a una aparición de Santiago. Agradecido, el rey habría hecho el voto que todos los habitantes de España pagasen al Apóstol, o sea a su santuario, una cantidad anual. Según este mismo documento, la victoria en Clavijo puso fin a la entrega anual a los enemigos de un vergonzoso tributo de cien doncellas cristianas. La primera representación de Santiago a caballo, de principios del siglo XIII en la catedral compostelana, muestra las doncellas arrodilladas ante el caballo de Santiago.
    El miles Christi medieval, imagen poco frecuente, se convierte a partir de la segunda mitad del siglo XV y a lo largo del siglo XVI en Santiago Matamoros, defensor del catolicismo frente a todos sus enemigos: los turcos, los herejes y los paganos cuyos cuerpos o cabezas ruedan entre las piernas de su caballo.

    El Camino de Santiago

    El descubrimiento de la Tumba del Apóstol supuso para el rey de Asturias una serie de beneficios: la aglutinación de sus territorios como un solo reino, bajo la especial protección del Apóstol, y la cristianización de la antigua "Vía del Finisterre", ruta seguida tradicionalmente por muchos pueblos de religión céltica, hasta el pretendido fin del mundo. De hecho, las peregrinaciones galas hacia el noroeste de España se han probado arqueológicamente4 5 6 7 8 y se puede afirmar que los celtas - en el primer milenio antes de nuestra era - recorrían toda Europa para ir a estos sitios, donde celebraban sus matrimonios y otros ritos. Este camino precristiano se convierte así en el Camino de Santiago o Ruta jacobea, y Compostela en el tercer núcleo de peregrinación medieval, tras Roma y Jerusalén.
    En el año 1122, el papa Calixto II instituyó y proclamó que en adelante tuvieran la consideración y privilegios de Año Santo Jacobeo todos los años en los que la fiesta litúrgica de Santiago, el 25 de julio, coincidiera con el día domingo. El próximo año jacobeo tendrá lugar en 2021.

    Fiestas en su honor

    España

    Como Patrón de España que es, Santiago el Mayor (más conocido como Santiago Apóstol) es también el patrón de numerosos pueblos y ciudades que el día 25 de julio celebran en su honor fiestas tanto paganas como religiosas. Santiago de Compostela es la ciudad que mayores fiestas organiza en su honor. La catedral de la ciudad acoge esos días la mayor afluencia de peregrinos del año.
    Coincidiendo con el patronazgo de España, Santiago el Mayor, también es patrón del Arma de Caballería, del Ejército de Tierra. La frase final del Himno de esta arma, es una de las más conocidas de España en la reconquista:
    Santiago y cierra España
    Igualmente, es también el patrón de Galicia, celebrándose su festividad, el Día Nacional de Galicia,9 cada 25 de julio en la ciudad de Santiago de Compostela.
    Además de Santiago de Compostela, otros pueblos españoles repartidos por todo el territorio nacional tienen celebraciones en honor a Santiago Apóstol. Procesiones, misas y ruegos junto a verbenas, conciertos o actividades infantiles como por ejemplo en la localidad de Albaladejo (Ciudad Real). También es patrón en la ciudad de Moncada (Valencia). Y en numerosos pueblos de la sierra madrileña como Collado Villalba o Colmenarejo.
    En las Islas Canarias, Santiago es patrón de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, capital de la isla de Tenerife, así como del municipio de Gáldar, en Gran Canaria cuyo templo está considerado como el Templo Jacobeo de Canarias, nombrado así por el Papa Juan Pablo II.10 Igualmente, la Villa de Los Realejos, al norte de Tenerife, fue puesta bajo la protección del Apóstol desde que el 25 de julio del año 1496 se dio por concluida, en estas tierras del antiguo Menceyato de Taoro, la fase bélica de la conquista de Tenerife, erigiéndose, ese mismo día, el templo de la Parroquia Matriz del Apóstol Santiago, en cuyo interior se conserva parte de un antiguo retablo a pincel que recogía la vida del Apóstol, y del que hoy se conservan tres tablas que conforman el famoso Tríptico de Santiago, obra salida del pincel del destacado obrador europeo del Maestro de Delf.

    América


    Imagen en el centro de la bandera de la Provincia de Santiago del Estero en Argentina. Simboliza la fusión de las raíces incaicas, representadas en el sol, e hispanas, representadas en la espada encarnada de Santiago Apóstol.11
    Perú.Previamente, usando su nombre, masacraron a la inerme mesnada que acompañaba a Atahualpa. Cayó este y la historia de los aborígenes dio un vuelco de 180º,en el después llamado Perú, centro del virreinato sudamericano. Donde se impusieron las tradiciones católicas. Santiago Apóstol es patrón de Santiago de Ica, Patrón de la Ciudad de Pauza Provincia de Paucar del Sarasara Ayacucho, Santiago de Chuco, de la Villa de Santiago de La Nazca (Nazca), esta última célebre por sus famosas líneas y los geoglifos milenarios. También se celebra su fiesta en la ciudad de Cabana en Ancash, célebre por la cultura Pashas. En el distrito capitalino limeño de Santiago de Surco se entrega una condecoración con su nombre, la Orden de Santiago Apóstol, a personajes que influyen de manera beneficiosa en la sociedad.
    As2
    En Argentina, Santiago Apóstol es el patrón de la Provincia de Santiago del Estero, cuya bandera incluye en su centro un sol incaico que tiene en su interior la cruz-espada de Santiago.11 También es el santo patrono de la Provincia de Mendoza y su capital donde su fiesta es feriado provincial y se realizan importantes festejos en su honor. En ésta ciudad cuyana se lo considera además protector contra los movimientos sísmicos que se manifiestan frecuentemente en la región.
    En Panamá se asienta la ciudad más antigua del litoral pacífico, Natá (distrito) o Natá de los Caballeros, en la cual se encuentra el patrimonio histórico nacional, la Basílica Santiago Apóstol, la cual guarda desde el siglo XVI como patrono a este apóstol de Jesucristo. El santo se constituyó en un baluarte religioso desde el primer momento en que llegó de Santiago de Compostela, en España, ciudad que también tiene como patrono a Santiago Apóstol. En Natá de los Caballeros es muy visitado por sus fieles desde que llegó en el año de 1522.
    Además se encuentra el distrito de Santiago en Veraguas, el cual igualmente celebra todos los 25 de julio su fiesta patronal.
    En México, el otro gran centro virreinal, se celebra en muchas partes, una de ellas en el municipio de Ayapango en el antiguo convento de Santiago Apóstol y la parroquia que lleva el mismo nombre. Esta fiesta se celebra con la representación de los doce pares de Francia y el baile de los chinelos y una procesión por el pueblo. También se celebra en el pueblo de Santiago Tepopula en Tenango del Aire, así como en el pueblo de Quechultenango, en Guerrero, donde es representado con un baile llamado "las cueras" donde, seguidos de una enorme procesión, cuatro de los danzantes llevan en sus hombros la imagen en su honor. Santiago Apóstol también es patrono de la ciudad de Querétaro. Según cuenta la leyenda, la ciudad fue fundada en 1531 tras una batalla entre nativos cristianzados y los que no lo estaban, habiendo en el transcurso de la batalla un eclipse en el cual la figura de Santiago Matamoros se apareció en el cielo; Así como también en la ciudad de Sahuayo, Michoacán donde la fiesta que venera al Patrón Santiago es una de las más grandes y bonitas del mundo, con los seguidores disfrazados en hermosos trajes de tlahualiles (guerrero vencido en nahuatl) y danzando por las calles y luchando contra el patrón Santiago. En algunas regiones del sur de Zacatecas como Moyahua de Estrada, Juchipila y Apozol, parte de Jalisco, como Guadalajara, se le venera en su fiesta el día 25 de julio, en la tradición de los tastoanes que se celebra desde los tiempos de la post-conquista de los territorios de la Nueva Galicia, reino del que fue patrono.
    En Ecuador el Santo es el patrono oficial de la ciudad de Guayaquil (Santiago de Guayaquil), ya que en honor a este fue nombrado. Sus fiestas se celebran el 25 de julio. Cabe recalcar que, dado que la fundación de dicha ciudad era un misterio, se celebraba oficialmente en la fecha de su patrono. La celebración al Santo estuvo por muchos años empañada y opacada, pero ahora ha esclarecido el misterio de su fundación. Las fiestas del Santo patrono han cobrado un auge enorme con grandes banderas albicelestes adornando los balcones de la ciudad. Muchos consideran que las fiestas guayaquileñas comienzan el 25 de julio y terminan el 15 de agosto, fecha oficial de su fundación. También se celebran fiestas en honor a Santiago el Apóstol y una de las más significativas es la celebrada en un cantón de la Provincia del Azuay llamado Santiago de Gualaceo. Aquí, como en un sin número de partes alrededor del mundo, se realizan misas, procesiones, velaciones y oraciones. En este lugar cuentan con dos imágenes del Patrón Santiago (así llamado por los lugareños), que son visitadas por propios y extraños en el mes de julio. Esta celebración es conocida a nivel nacional y reúne a miles de personas que con devoción acuden a visitar al Patrón Santiago.
    En la ciudad de Jinotepe, Carazo, Nicaragua, se celebra a Santiago Apóstol y su festividad empieza el 29 de junio con la salida de la Demanda Mayor, un recorrido de Santiago por las comunidades rurales de la zona, que dura quince días, una especie de camino de Santiago como el de España, con la única diferencia que es Santiago el que sale a buscar a los peregrinos, Los días principales son el 24 y 25 de julio, el 24 se da el tope de los santos donde la cultura, la tradición y la religiosidad popular nicaragüense se unen para demostrar el más grande y hermoso gesto de unión entre los pueblos. San Sebastián, Patrono de Diriamba, y San Marcos de la ciudad que lleva su mismo se encuentran con Santiago, para celebrar juntos la Solemnidad de Santiago Apóstol, y sus fiestas terminan después del 1 de agosto que es la Octava. Estas son las fiestas en honor a Santiago Apóstol más importantes de toda Nicaragua, donde se pueden apreciar bailes tradicionales como el Gueguense o Macho Ratón, las Inditas, los Diablitos, el Gigante, Moros y Cristianos, el viejo y la vieja, la Vaquita, los chinegros, entre otros que llenan de mucho colorido estas tradicionales fiestas, que tienen una duración de casi tres meses.
    En Colombia, el apóstol Santiago el Mayor es santo patrón de la ciudad de Tunja y la Catedral de esta ciudad está consagrada a su advocación. También el municipio de Santiago de Tolú, Sucre, tiene como santo patrón a Santiago el Mayor, celebrando año tras año las novenas y fiestas en su honor.
    En Costa Rica, Santiago Apóstol es el patrón de la Ciudad de Cartago, capital colonial durante la ocupación española. En esta ciudad se encuentran las Ruinas de Santiago Apóstol, antigua Iglesia dedicada al Santo destruida en el Terremoto de Santa Mónica en 1910. Además se celebra en esta fecha la anexión del partido de Nicoya a Costa Rica, lo cual resultó una fecha muy conveniente para efectos de celebración religiosa y a la vez política.
    En Venezuela fue (desde su fundación en 1567) el santo patrón de la ciudad de Caracas (fundada con el nombre de "Santiago de León de Caracas") hasta el 15 de junio de 2011 cuando el papa Benedicto XVI, a petición del clero caraqueño, decretó como patrona de la ciudad a la Virgen de Coromoto, que es también la patrona de Venezuela.
    En Texas, EUA, existe lo que fue el puerto de Los Brazos de Santiago, lo cual es la boca del canal de navegación del Puerto de Brownsville hoy en día. Antes, esta puerto natural de agua profundo, fue el Puerto de Matamoros, México, y un importante base naval de México. Esta ubicado en el punto sur de La Isla del Padre, Texas, unos 12 kms al norte del Río Bravo, (Río Grande). Fue nombrado en los tiempos de la conquista de México, pero nadie sabe quien lo nombró.


    domingo, 22 de julio de 2012

    Y LLEGÓ EL DÍA EN QUE EL SOL SALIÓ AL ATARDECER, E ILUMINÓ LA OSCURIDAD DE LA NOCHE

    ¡Qué podríamos decir, del día de la procesión de la Virgen del Carmen en Íllora...! pues que la Señora movió a tantos corazones, que es increíble, la cantidad de personas que se congregaron para honrarla.
    La Eucaristía convocó a un Templo lleno hasta la puerta, que quería acompañar a la Virgen, sin dejarla ni un solo instante. Una familia del pueblo, pidió expresamente, que pudieran bautizar a su hijo, en esta Eucaristía, y ofrecerlo a la Virgen.
    Fueron muchas las hermandades que acudieron al llamado de la Señora: Asociación de María Auxiliadora del Zaidín, Seráfica Hermandad de Gloria de la Virgen de los Ángeles del Realejo, Archicofradía del Carmen de Guadix, Hermandad Sacramental de la Virgen del Espino Coronada de Chauchina, Hermandad Patronal del Señor de la Salud de Santafé, Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Montefrío, Hermandad Patronal de Nuestra Señora del Socorro de Tocón, Hermandad Patronal de nuestra Señora de las Mercedes de Brácana, Hermandad Patronal de Nuestra Señora de los Dolores de Alomartes, Nuestra Señora de la Paz de Castillo de Tajarja, Hermandad del Cristo de la Juventud de Íllora, Cofradía del Stmo. Cristo de la Veracruz de Íllora, Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Stma. de los Dolores de Íllora, Hermandad Patronal de San Rogelio...
    La Banda de tambores y cornetas de las "Tres caídas" de Granada, nos emocionó también con sus sones, que no dejaron de sonar al lado de la Virgen, y cientos de personas, que centraron su mirada en la Virgen, sabiendo que en Ella, encontramos la fuerza para seguir adelante en nuestra vida.
    No hay palabras para describir tanto sentimiento, esperemos que al menos las imágenes nos puedan acercar algo, a todo lo vivido.