HERMANDAD SACRAMENTAL NTRA SRA DEL ESPINO CORONADA

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Ponencia sobre las apariciones de la Santísima Virgen


Ponencia sobre las apariciones de la Santísima Virgen a Sor Patrocinio, en el
convento concepcionista de Caballero de Gracia,  presentada en el 22º Congreso
Internacional de Mariología de la Pontificia,  Las apariciones de la Beata Virgen María
entre historia, fe y teología,  en ocasión del 150º aniversario de las apariciones de la Virgen
Inmaculada a la niña Bernardita Soubirous, organizado por la Pontificia Academia Mariana
Internationalis (PAMI), bajo la presidencia de su Presidente Vincenzo Bataglia. OFM y
del Cardenal Paul Poupard, enviado extraordinario de  Su Santidad Benedicto XVI,
celebrado en Lourdes los días 4 a 8 de Septiembre de 2008.
En el congreso participaron  sociedades mariológicas de los distintos países del
mundo, profesores, profesoras y estudiantes de mariología, numerosos obispos, sacerdotes,
religiosos, religiosas y fieles laicos de los cinco continentes interesados en el estudio de la
ciencia mariológica.
Por su importancia e interés, la ponencia ha sido publicada  Publicada en  la
revista de la Sociedad Mariológica Española: «Estudios Marianos» (Salamanca), LXXV
(2009), pp. 9-29.
Real Oratorio de Caballero de Gracia: en el corazón de las
dos últimas apariciones de la Virgen reconocidas por la
Iglesia en España.
Madrid - 1831
Chauchina (Granada) - 1906
Joaquín Ferrer Arellaso. Coautores: Jorge Fernández Díaz y Raúl Armando Sandoval
López
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias (Madrid)
El sábado  13 de Agosto de 1.831 la Virgen se aparece en Madrid en Caballero de
Gracia.
Cuando la Virgen se aparece en Fátima el 13 de Mayo de 1.917, pedirá a los tres
pastorcitos que vengan el día 13 de cada mes, durante seis meses seguidos,   pero el 13
de Agosto de 1.917 la Virgen, aunque vino a Fátima no se aparecerá  por cuanto los
niños habían sido encarcelados por el alcalde de Ourem; lo hará el 19 de Agosto en los
Valinhos, cerca de las casas de los pastorcitos en  el  Aljustrel. Tal vez la Virgen lo
permitió, para que la fecha del 13 de Agosto no permaneciera asociada a Fátima: es
como si la fecha del 13 de Agosto estuviera ya reservada en la historia de las
apariciones marianas.
La Virgen se apareció a una joven monja Concepcionista Franciscana de veinte años,
Sor Patrocinio, en el coro de la iglesia del convento de San José de Jesús  y María  de
Concepcionistas Franciscanas, fundado por el Caballero de Gracia, Jacobo Gratti,
cercano al  actual  Real Oratorio de Caballero de Gracia. Iglesia y  convento, que se
encontraban exactamente en el cruce de las calles Caballero de Gracia y Clavel, fueron
demolidos entre 1.836  y 1.837 con la desamortización de Mendizábal. La lápida del 2
túmulo donde reposan los restos del Caballero de Gracia da cuenta de que sus restos
fueron trasladados de la iglesia conventual al Oratorio el día 16 de Septiembre de 1.836,
fecha en la que, muy probablemente, comenzaron las obras de demolición.
Las Concepcionistas Franciscanas son conocidas como las hijas de la Inmaculada
Concepción. Fueron fundadas por Santa Beatriz de Silva a finales del siglo XV bajo el
auspicio de la Reina Isabel la Católica. El Caballero de Gracia inculcó a la Comunidad
por él fundada el espíritu de la primera observancia tan típico de la de la época de la
Contrarreforma, en el que se había distinguido Santa Teresa de Jesús. La Madre
Patrocinio, auténtica Santa Teresa de Jesús del siglo XIX, será una austera promotora de
la más pura y clara disciplina en los numerosos conventos que ella fundó en España y
Francia.
Las Concepcionistas Franciscanas tienen por custodios a los Franciscanos y unen al
espíritu de pobreza y austeridad de vida de San Francisco de Asís el carisma de vivir a
imagen de la Virgen María y ser reflejo para los demás de Nuestra Madre Inmaculada.
Ello  hace que  muchas personas consideren que  esta orden  religiosa  sea la más
importante, por ser la de la Inmaculada Concepción de María y ser, como dice su Regla,
“una forma de seguir a Jesucristo con María”.
En dicha Regla de 1.489, de Santa Beatriz de Silva, aprobada por  el Papa Julio II en
1.511, se señala que “aquellas que inspiradas y llamadas por Dios desean abandonar la
vanidad del siglo y, vistiendo el hábito de esta regla, desposarse con Jesucristo Nuestro
Redentor a honra de la Inmaculada Concepción de Su Madre, prometen siempre vivir en
obediencia, sin propio y en castidad, con perpetua clausura”. En las Constituciones
actuales de la Orden, aprobadas tras el Concilio Vaticano II, se  señala que “la vida
contemplativa está perfectamente de acuerdo con las tendencias más íntimas de la
naturaleza humana, ya que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, está
dotado de cierta aptitud radical para contemplarlo en todas las criaturas y para tratar con
Él familiarmente, conserva aún después de la caída una profunda nostalgia divina y un
deseo innato de contemplar Su rostro”.
En el  Oratorio del Caballero de Gracia perdura en la actualidad la Asociación
Eucarística del Real Oratorio del Caballero de Gracia, a la que han pertenecido, entre
otros, Reyes e Infantes de España, Lope de Vega, el Venerable Palafox y San Simón de
Rojas.
Apuntes biográficos de Sor Patrocinio
Sor Patrocinio nació el 27 de abril de 1.811 en el lugar conocido como la Venta del
Pinar en el pueblo de San Clemente, provincia de Cuenca, durante la Guerra de la
Independencia: ese día su padre, Don Diego Quiroga, temiendo una represalia
napoleónica huye de Madrid junto con su esposa embarazada, si bien decide que salgan
por separado y pide a su mujer, Doña Dolores Capopardo, que se adelante y le espere en
un punto de encuentro. A la mujer se le adelanta el parto en la huída y da a luz en mitad
del campo; incomprensiblemente, abandona a la niña encima de una fina capa de nieve;
su padre relata que llegando al lugar del nacimiento oyó por tres veces como una voz
que gritaba “¡Padre!” y que desviando su camino para ver de dónde salía la voz vio a la
niña recién nacida y no tuvo la menor duda de que era su hija, a quien llevó y dejó al
cuidado de la abuela paterna y la puso por nombre María de los Dolores. Sus padres se 3
reconciliaron, si bien la madre nunca tuvo ningún cariño por su hija, hasta tal punto que,
Sor Patrocinio con dos añitos de edad preguntó delante de una imagen de la Virgen
“¿quieres ser mi madre?”.
A los 17 años  Sor Patrocinio  era la joven más bella de Madrid y tuvo numerosos
pretendientes que la cortejaron, entre ellos, Larra y Espronceda, pero ella había elegido
la vida religiosa; y  de educanda de las Comendadoras de Santiago pasó a tomar  el
hábito de novicia  Concepcionista Franciscana –que la Virgen le había mostrado cuando
era niña- en el Convento de Caballero de Gracia el día 19 de Enero de 1.829 teniendo
por madrina a la Duquesa de Benavente, pariente suya. Cumplido el año de noviciado,
hizo su profesión solemne el día 20 de Enero de 1.830, asistiendo como madrina de la
toma de hábito la Marquesa de Santa Cruz, hija de la Duquesa de Benavente al
encontrarse ésta enferma: una y otra podemos contemplarlas en el Museo del Prado en
los magníficos retratos de Goya de la familia del Conde-Duque de Osuna y de la
Marquesa de Santa Cruz recostada con lira.
En el año 1.829, al tomar el hábito de novicia sobrepuso  al nombre de Dolores el de
Rafaela para que el Arcángel San Rafael la acompañara y defendiera del infernal
dragón; y tras  un éxtasis que presenció  toda la comunidad,  sobrepuso también el
nombre de Patrocinio a instancias de la Santísima Virgen quien le impuso “el regalado
nombre de Patrocinio, en señal de predilección y de singular ternura para ella”.
Como explica Juan Bautista Gomis “Patrocinio quiere decir amparo, auxilio, protección
y significa que Sor Rafaela con su nuevo nombre quedaba bajo el amparo de Jesús y de
María, contra el que no pueden los hombres ni los poderes infernales y era constituida
amparo de las almas, de los pobres y de la infancia”.
A los  dieciocho años recibió los estigmas de la Pasión del Señor  –el 30 de Julio de
1.829 la llaga del costado, y el  20 de Mayo de 1.830, día de la Ascensión, las de las
manos y los pies y la impresión de la corona de espinas-, que la acompañaron hasta su
dies natalis el 27 de Enero de 1.891, siendo conocida como “la monja de las llagas”.
Unos días antes de la Ascensión, el Señor le había preguntado ¿Que qué quería mejor, o
morirse el día de la Ascensión e ir a la gloria, o quedarse aquí a pasar muchos
trabajos?; y en ese mismo año de 1.830 al bajar la escalera del convento que daba a la
huerta, el cuadro de “El Cristo de la Palabra” que se conserva  en la actualidad  en el
Convento de Blasco de Garay, heredero del de Caballero de Gracia, le habló y le dijo
“Esposa mía, cuídame tú porque mis esposas me han abandonado”.
Y llega el año de 1.831, el de la aparición de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y
Misericordias. En la vida espiritual de Sor Patrocinio hay un antes y un después tras la
aparición de la Virgen el 13 de Agosto de 1.831. Antes vive una purificación interna
angustiosa por las inquietaciones y la persecución del demonio que sufría desde novicia.
Después de la aparición habrá pasado su noche oscura del alma y no volverá a padecer
angustia ni  pánico a pesar de que durante toda su vida será perseguida con especial saña
por el demonio a través de los hombres.
Sor Patrocinio recibió, a lo largo de su vida, numerosas gracias del Señor y experimentó
episodios de éxtasis, levitación, bilocación, videncia, y realizó numerosas profecías, si
bien no hacía nunca ostentación de las gracias que recibía y era compasiva en extremo.4
Sor Patrocinio fue un personaje conocido, muy a su pesar, en toda Europa: Papas como
Pío IX solicitaban su consejo y,  de contrario,  suscitaba la inquina de los liberales
decimonónicos –entre ellos literatos como Benito Pérez Galdós y Valle-Inclán-, que la
han perseguido en vida y después de muerta, poniendo numerosas trabas a lo largo de su
proceso de beatificación.
En 1.835, su madre, siendo viuda y queriendo “hacer boda” quiso sacarla del convento y
que se casara con  uno de  sus antiguos pretendientes, Salustiano Olózaga  que era
Gobernador de Madrid y llegaría a ser Presidente del Gobierno; y no accediendo a ello
Sor Patrocinio, urdieron juntos una conspiración contra ella.
Sor Patrocinio salió detenida del Convento de Caballero de Gracia el día 9 de
Noviembre de 1.835, acusada de “una impostura artificiosa y fanática y una tentativa
para subvertir el Estado y favorecer la causa del príncipe rebelde”. El hecho de que
fuera exclaustrada por la fuerza el día de la Virgen de la Almudena,  y fuese encerrada
en una casa particular en el número 119 (una vez más 9 N) de la Calle Almudena,
constituye un signo de que en la tribulación siempre estaría bajo el amparo seguro del
manto de la Virgen, quien protegió siempre su pudor y la  Santa Imagen que la había
confiado.
Un año antes, durante la tarde y la noche de los días 17 y 18 de Julio de 1.834 se había
producido en Madrid la primera matanza de sacerdotes y religiosos, que Sor Patrocinio
había profetizado y en la que fue asesinado su director espiritual el P. Benito Carrera.
Sor Patrocinio permaneció detenida ilegalmente en el piso de la calle de la Almudena
hasta el día 23 de Enero de 1.836 en que pasó al Convento de las Recogidas –cárcel de
mujeres- en la calle Hortaleza. En la calle de la Almudena padeció interrogatorios
severísimos  –torturas- en los que recibía bofetadas y hasta el propio Juez instructor
llegó a propinarla varios bastonazos para que firmara un acta falsa –que el propio Fiscal
se negó a firmar- declarando la curación de sus estigmas;  allí también recibió un
culatazo en el pecho de uno de sus guardianes que la produjo un vómito de sangre y una
afección pulmonar de la que nunca llegó a curar; y,  asimismo, las visitas furtivas de
Salustiano Olózaga que unas veces con halagos y otras con amenazas quiso imponerle
sus pretensiones matrimoniales.
Se dictó sentencia condenatoria contra ella el 25 de noviembre de 1.836 y salió de su
prisión camino del destierro el día 27 de abril de 1.837 al Convento de la Madre de Dios
en Talavera de la Reina.
Paralelamente al proceso judicial contra Sor Patrocinio se llevó a cabo la expropiación,
asalto y demolición del Convento de Caballero de Gracia.
La aparición de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias se produce en
puertas del triunfo del Liberalismo en España en 1.834: el 4 de Julio de 1.834 se decreta
la expulsión de la Compañía de Jesús, el 17 y 18 de Julio se produce la matanza de
frailes, el 25 de Julio de 1.834 se suprimen por Mendizábal  los Conventos donde
hubiese menos de doce religiosos; por Real Decreto de 11 de Octubre de 1.835 se
decreta la extinción de los conventos y por Real Decreto de 19 de Noviembre de 1.835 y
1 de Marzo de 1.836 la expropiación de sus bienes –la conocida desamortización, que 5
en palabras de Jaime Balmes en su obra Observaciones sociales, políticas y económicas
sobre los bienes del clero, publicada en 1.840, conllevaría la acumulación de inmensas
riquezas en manos de unos pocos capitalistas y ni un átomo de provecho a la
agricultura, a la industria y al verdadero comercio-.
En este contexto histórico Sor Patrocinio y Salustiano Olózaga son dos personajes que
se entrecruzan a lo largo de todo el siglo XIX en España y que encarnan la lucha entre
las fuerzas del Bien y las fuerzas del Mal.  A Isabel II la llevaron siendo niña a los
burdeles de Madrid para pervertirla y hacer de ella una enferma sexual y un juguete en
manos de los políticos liberales decimonónicos, pero a Isabel II lo que no consiguieron
arrebatarle fue la fe y encontró en Sor Patrocinio su paño de lágrimas. Esa regia
amistad, que escapaba al control de los liberales decimonónicos, costó a Sor Patrocinio
destierro tras destierro durísimos, en condiciones infrahumanas que  acabaron inclusive
con la  vida de más de uno de sus acompañantes,  y le costó la rancia difamación, que
copian enciclopedia tras enciclopedia, de ser una monja intrigante y mundana. La
realidad, sin embargo, es muy distinta: Sor Patrocinio nunca acudió a palacio ni nunca
salió de su clausura, sino para ser desterrada y jamás aconsejó a la Reina en cuestiones
políticas, sino en sus problemas familiares  zurciendo su alma y procurando siempre la
reconciliación de los cónyuges reales. Era la Reina Isabel II quien, ante cualquier avatar
personal, acudía al torno o al locutorio del convento en demanda de oraciones y súplicas
a Sor Patrocinio quien ofrecía sus sufrimientos por la unidad de la familia real.
La propia Isabel II declarará solemnemente en el proceso de beatificación de Sor
Patrocinio (Cfr. “Declaración de S.M. la Reina Doña Isabel II de España sobre la vida,
virtudes y milagros de la Sierva de Dios Sor María de los Dolores y Patrocinio, Abadesa
y Fundadora”, que  Isabel II  realizó en fecha 18 de Enero de 1.904, poco antes de
fallecer):
“…contra ella se ha dicho todo lo malo que decirse puede; pero todo fue
urdido por los emisarios del maldito Satanás, que, así como a los
primitivos cristianos echaban los gentiles la culpa de cuantas desgracias
ocurrían, así también los masones, si se encendía en España la guerra
civil, si caía un ministerio, si se atentaba contra mi Real persona, si se
daba algún puesto a algún personaje, enseguida gritaban por medio de la
prensa impía: “Son cosas de la monja Sor Patrocinio”; y yo protesto
delante de Dios y de los hombres que ella jamás tuvo parte en tales cosas,
ni se mezcló nunca en cosas de gobierno ni de política. Y doy muchas
gracias a Dios porque me ha conservado la vida hasta este momento en
que puedo  desmentir de una  manera solemne todas las calumnias e
imposturas que contra la santa Religiosa propagaron los enemigos de
Dios y de la Patria Española…”.
En efecto, los liberales decimonónicos hicieron de Sor Patrocinio un mito anticlerical y
antimonárquico: cuando caía un gobierno progresista, cuando nombraban un Presidente
del Gobierno conservador, era "cosa de Sor Patrocinio", a quien llegaron hasta acusar,
como acaba de relatar Isabel II, de haber participado en la conspiración del atentado
perpetrado en 1.852 por el famoso guerrillero “Cura Merino” contra la Reina.
Sor Patrocinio, por su parte, también sufrió dos atentados, en uno la descerrajaron un
tiro en el locutorio sin llegar a herirla, aunque la Madre Pilar, Abadesa, que la 6
acompañaba quedó tan impresionada que, aunque resultó también ilesa, murió al poco
tiempo.
Sor Patrocinio fundó 18 conventos en España y Francia y fue Madre de muchas hijas.
Estando desterrada en Francia, al estallar la Comuna de París el día 20 de Marzo de
1.871 -un día después de la festividad de San José-, Sor Patrocinio se encontraba justo
en París con otras monjitas y se encomendó a San José para que las protegiera:
consiguió, por medio del embajador español, que por aquellas casualidades de la vida
era su antiguo pretendiente Salustiano Olózaga, un  salvoconducto para salir de la
ciudad, si bien durante el trayecto hasta la estación del tren el mismo  communard que
acababa de asesinar al Arzobispo de París se encaramó al carruaje donde iban y lo
detuvo, inspeccionándolo durante cinco interminables minutos de manera malencarada,
dejándolo partir impresionado por la firme mirada de Sor Patrocinio.
Sor Patrocinio a lo largo de su vida escribió numerosas y notables obras espirituales,
muchas de las cuales desgraciadamente se han perdido por los destierros y las
persecuciones de que fue objeto. No obstante hasta nuestros días nos han llegado de
ella, junto a numerosas cartas y diversas instrucciones a sus religiosas, la  Novena en
obsequio a María Santísima del Olvido, Triunfo y Misericordias y el memorable
Ejercicio Mensual a María Santísima del Olvido, Triunfo y Misericordias, considerada
como una de las mejores obras escritas en prosa del siglo XIX.
Fundó también numerosos colegios de enseñanza para niñas pobres, corriendo muchas
veces  con su alimentación y la de sus familias privándose del alimento las propias
monjas cuando era necesario.
Sor Patrocinio residió los últimos años de su vida en el último Convento que fundó, en
Guadalajara, donde murió en olor de santidad el 27 de Enero de 1.891 y donde reposan
sus restos, salvados milagrosamente de la persecución religiosa desencadenada durante
la guerra civil.
Cinco días antes de morir, al pasar delante del camarín de la Virgen, Sor Patrocinio
pidió a las cuatro monjitas que la llevaban  a la sillita de la reina, pues ya no podía
andar desde hacía más de un mes, que se detuviesen un momento, y ante la imagen de
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias estuvo absorta en profundo
recogimiento. Al haberla visto en tan silenciosa oración, las monjitas al llegar a la celda
le preguntaron que qué era lo que había pedido a la Virgen y ella les contestó, “ya,
gracias a Dios, he conseguido lo que tanto he deseado y pedido”, “que ninguna de mis
hijas se condene”. Fue  así  como Sor Patrocinio se despidió en esta vida de su
Virgencita, con una maravillosa oración que todos los padres y madres también pueden
rezar por sus hijos.
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias
Tres fueron las apariciones de la Virgen en Caballero de Gracia, que tuvieron lugar el
13, el 14 y el 15 de Agosto de 1.831.
Sor Patrocinio relata que la primera aparición de la Virgen, ocurrida  el sábado  13 de
Agosto de 1.831, tuvo lugar entre las cinco y las seis p.m., a la hora de la oración de la 7
tarde: "se le apareció la Santísima Virgen, en una hermosísima y resplandeciente nube,
cercada de querubines y la presentó una preciosa Imagen suya, que llevaba el glorioso
Príncipe San Miguel con los títulos de Olvido, Triunfo y Misericordias. La Virgen
Santísima le dijo, que aquella imagen venía enriquecida con muchas gracias y
privilegios para sus verdaderos devotos, que cuidase de darle culto, que la dejaba en la
Comunidad".
La Virgen prometió a Sor Patrocinio, quien sufría a diario, antes de la aparición, malos
tratos del demonio -cuyos golpes y estragos, heridas y cardenales eran escuchados y
vistos por toda la Comunidad-, que a partir de entonces quitaba el permiso a Satanás
para atormentarla por sí mismo y le pidió que pusiera  una figura  que representara al
demonio, amarrada a los pies de la Sagrada Imagen y que Sor Patrocinio la atara con
una cadena y pusiera ésta en las manos de la Sagrada Imagen en señal de que quedaba
sujeto. Sor Patrocinio relata que vio cómo el diablo bajaba furioso a los abismos,
asegurando a Sor Patrocinio que ya que no podía perseguirla por sí, lo haría por los
hombres y no sólo en vida, sino que después de muerta la perseguiría también.
Durante la visión el Príncipe San Miguel colocó la Sagrada Imagen en el altar del coro
bajo de la iglesia conventual, y la celestial música de los ángeles fue oída por tres
religiosas más ignorando lo que sucedía.
Terminada la oración, Sor Patrocinio salió con la Abadesa al jardín del Convento y le
dijo “que tenía que darle una noticia de muchísimo consuelo, y era que ya podía estar
tranquila y sin cuidado alguno, pues no volvería jamás el demonio a golpearla ni
asustarla, porque la Reina de los Angeles le había sujetado, que para eso le enseñara una
Imagen que tenían” en el Convento.
La Abadesa y Sor Patrocinio buscaron la Imagen por todo el Convento y la hallaron en
una vitrina –“ésta, ésta es"-, exclamó de gozo, pero la Madre abadesa jamás había visto
esta imagen en el Convento. La Madre abadesa pregunta a las otras religiosas si
conocen la imagen, pero ninguna de ellas la conoce. Entonces para esclarecimiento de
los hechos hace llamar al Padre Guardián del Convento franciscano de San Francisco el
Grande de Madrid y tras realizar algunas preguntas y pruebas, la imagen desaparece en
su presencia. El Padre Guardián regresa compungido a San Francisco el Grande y envía
cartas a todos los conventos de religiosos y religiosas de la Provincia para que se hagan
rogativas por una urgente necesidad.
La segunda aparición de la Virgen a Sor Patrocinio tuvo lugar el día 14 de Agosto de
madrugada durante el rezo de maitines y es entonces cuando la Virgen le comunica a
Sor Patrocinio las promesas unidas a la imagen de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y
Misericordias. Sor Patrocinio relata que se encontraba sumida en un éxtasis profundo
“clamaba mucho en esta ocasión por las necesidades que tanto afligen a la Santa Iglesia
y el Dulce Amor se me manifestó severo, airado y como dando muestras de que quería
castigarnos. Díjele:
__  Esposo mío, ¿para cuándo son vuestras misericordias?
Díjome:
__ Pide, esposa mía, que cuanto pidas seré liberal para concedértelo.8
Pedía sin límites; entonces, mi Dulce Amor me manifestó el lastimoso estado en que se
hallaba la Santa Iglesia. Moría de dolor y mis angustias crecían sobremanera.
Díjome mi dulce Esposo:
__ Paloma mía, mi amor no puede verte afligida; aquí tienes a mi Madre, que será
tu guía, consuelo y amparo”.
Sor Patrocinio prosigue relatando que la Virgen se apareció en un trono de nubes
resplandecientes, rodeada por innumerables ángeles, que la alababan y bendecían con
dulcísimos cantos. Entre todos se destacaba, fulgentísimo, el Arcángel San Miguel.
“Manifestóse de nuevo la Beatísima Virgen con esta preciosísima, portentísima e
invectísima Imagen en sus soberanas manos.
Díjome la soberana y Divina Señora:
__ “Hija mía, ¿por qué se contrista tu corazón, si todas las misericordias y tesoros
de mi Hijo voy a poner en tus manos, por me dio de esta mi soberana Imagen, para
que las distribuyas en mi nombre a los mortales, segura de que las que hicieses por
mi amor a tus hermanos, esas mismas confirmamos mi Hijo y yo, que soy tu
Madre, en el Cielo?”
Díjele:
__ Señora y Reina mía, ¿no veis la España, no veis los males que nos afligen?
___“Hija mía –respondió- los veo; pero no puede mi amor ser más beneficioso con
los hombres. Ellos se olvidan de mí y retiran las misericordias, y por esto a esta
imagen le darás el título misterioso de Olvido, para que se den cuenta de que me
han olvidado; pero yo que soy vuestra tierna y amorosa Madre, quiero poner a la
vista de todos los mortales, en esta imagen mía, que mis misericordias jamás se
apartan de ellos”.
Miraba yo con gran ternura a tan divino simulacro cuando vi que mi invectísima Reina
cogió un pañuelo de manos del príncipe San Miguel y, aplicándole a la soberana llaga
del costado de nuestro amante Jesús, lo empapó la divina Señora en sangre de aquél
divino y deífico Corazón; y después aquel pañuelo, así empapado, lo puso sobre esta
encantadora Imagen, y después vi que la soberana Reina rociaba a este pueblo con la
sangre preciosísima.
Díjome luego:
__ Hija mía ¿me amas? –así hasta tres veces-.
__ Señora mía, vos sabéis que os amo y deseo ser toda vuestra.
__ Pues a tu solicitud y cuidado  -agregó Ella- dejo el culto y veneración de esta
sagrada Imagen mía con el título de Olvido, Triunfo y Misericordias. 9
Ella será la consoladora del mundo y todo afligido encontrará en mí, por
mediación de esta Imagen, el consuelo.
Al alma que rendida a sus pies me pidiera alguna cosa, jamás se la negará mi
Amor.
Será el consuelo del mundo y la alegría de la Iglesia Católica.
Y por su medio, mi Hijo y yo recibiremos culto.
Tú, hija mía, alcanzarás la victoria del poder de Satanás, y tu comunidad
perfección en servirme.
Sor Patrocinio relata que durante esta segunda aparición de nuevo  “entregóme la
soberana Reina esta portentísima Imagen, este encanto de los Cielos y la Tierra, y
empezó en el cielo una celestial música, entonando la Salve y otros sagrados cánticos;
todos los cortesanos del cielo se daban parabienes. La Santísima Trinidad la bendijo,
igualmente la Santísima Virgen María y, después, todos los cortesanos del Cielo
llegaron a adorar a su Reina y Señora en esta soberana y encantadora Madre del
Olvido”. Si bien la imagen no  reaparecería aún en el convento, permaneciendo dos
noches desaparecida.
La Virgen también le dijo a Sor Patrocinio:
“En tus manos voy a poner esta Sagrada Imagen y con ella todas las misericordias
de mi Santísimo hijo”
“No solamente los conventos, sino cualquier población que expusiere y venerase a
la Virgen del Olvido, Triunfo y Misericordias, se verá libre” (de las calamidades
con que en otros puntos serían probados; porque sería ella como un pararrayos de
la divina justicia, Arca de Noé y seguro refugio para librar a sus devotos del
Diluvio).
La tercera aparición, "visión celestial", tuvo lugar durante la noche del día 15 de Agosto
de 1.831; y ese mismo día, festividad de la Asunción de Nuestra Señora, el Padre
Guardián regresa al Convento de Caballero de Gracia y entre las nueve y las diez de la
mañana, encontrándose en el despacho de la abadesa, “la Imagen, de improviso, se
coloca al lado de sor Patrocinio” con gran sorpresa de los tres. Se convoca a la
Comunidad y todas las religiosas se convertirán en testigos de esta reaparición de la
Imagen, dando gracias a Dios.
Enseguida tomaron disposiciones para dar culto a la imagen y comunicaron la aparición
de la Virgen a Su Santidad el Papa GregorioXVI, quien tuvo una gran devoción a la
Virgen del Olvido y deseaba poder venerar la Sagrada Imagen, lo que, según relata la
biografía de la Vida Admirable “pudo realizar de manera providencial”. GregorioXVI
redactó la Bula en la que se permitió el culto público a la Virgen María bajo la
advocación de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias, con la concesión de
numerosas gracias espirituales y otros privilegios singulares. Dicha bula pontificia se 10
conservó en el Archivo del Convento de Guadalajara hasta 1.936 en que fue expoliada y
destruida.
La Imagen de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias, como su nombre
indica  proféticamente, ha sido olvidada después de haber presidido en el siglo XIX las
bodas reales de Isabel II y Francisco de Asís, varios funerales reales y los desfiles
militares y procesiones en acción de gracias  por las campañas victoriosas de O'Donell
en Marruecos, hasta el punto de que rivalizaba  entonces con la Virgen del Pilar como
Patrona de España.
Las apariciones modernas de Nuestra Señora arrancan con dos deslumbrantes
apariciones en París y en Madrid, en las que la Virgen va a entregar en cada una de ellas
“un objeto”. En 1.830, se aparecerá a Santa Catalina Labouré en la rue du Bac en París,
encomendándole la Medalla Milagrosa. Apenas transcurrido un año, se aparecerá a Sor
Patrocinio en Madrid, en 1.831, entregándole la Imagen de Nuestra Señora del Olvido,
Triunfo y Misericordias. La tercera aparición de los tiempos modernos de la Virgen
tendría lugar en Roma, el día 20 de Enero de 1.842, al hebreo Alfonso Ratisbona.
Carlos Vidal Martínez en el librito escrito junto con Cristina Ruíz-Alberdi, “Virgen del
Olvido y Sor Patrocinio”, afirma que “Puede deducirse que entre el contenido de la
Medalla Milagrosa y del  Olvido queda fijado el índice capitular de un programa
escatológico inexorablemente reiterado luego entre La Salette y Lourdes, como entre
Pontmain, Pellevoisin y Fátima, con todas las ampliaciones y precisiones que se puedan
o quieran contemplar. Sin la manifestación de Nuestra Señora del Olvido  –“Esta
imagen será el consuelo del mundo y la alegría de la Iglesia Católica”- la de la
Medalla Milagrosa  es como un principio sin fin  –“La Cruz será despreciada. La
sangre correrá por las calles. El mundo entero estará invadido por la tristeza”- porque
la Virgen del Olvido nos anuncia y promete el final feliz, nos da el sentido completo y
nos exhorta a la victoria definitiva de todo un proceso escatológico que en la Medalla
Milagrosa se advierte sin sentido transitorio ni final”.
Para la mayoría de mariólogos la Virgen nos ha dado tres objetos para vencer al
maligno: los dos primeros en el siglo XIII, el Santo Rosario a  través de Santo Domingo
de Guzmán y el Escapulario del Carmen a través de San Simón Stock. El siglo XIII es
un período caracterizado por la decadencia de las costumbres en el clero y por la herejía
albigense.
El tercer objeto, la Medalla Milagrosa, Nuestra Señora nos lo entregará a través de
Santa Catalina Labouré el 27 de Noviembre de 1.830.
Ahora bien, la Virgen no nos ha dado sólo tres objetos, sino cuatro, siendo el cuarto la
Sagrada Imagen del Olvido, Triunfo y Misericordias a  través de Sor Patrocinio el día
13 de Agosto de 1.831.
La Sagrada Imagen en estos 175 años ha mostrado tener las virtudes de agilidad y
sutileza de los cuerpos gloriosos, esa virtud de desaparecer y reaparecer repentinamente,
como sucedió entre el 13 y el 15 de Agosto de 1.831 y en diversas ocasiones durante el
cautiverio de Sor Patrocinio; asimismo, la Sagrada Imagen ha sido hallada en varias
ocasiones cubierta de gotas de  agua o empapada en agua; también se han observado 11
cambios en la expresión del rostro de la Virgen; ha mostrado su resistencia al fuego y ha
llorado sangre en, al menos, dos ocasiones.
En la Sagrada Imagen la Virgen sostiene a un Niño Jesús en su brazo derecho y una
piña en su mano izquierda. La figura del demonio encadenado, de color negro, presenta
el cuerpo de un dragón con cabeza de un perro. En la actualidad el manto de la Virgen
se halla incrustado de perlas y piedras preciosas.
La Santa Imagen se encuentra en la Iglesia Conventual del Real Monasterio de la
Purísima Concepción de las Concepcionistas Franciscanas, en Guadalajara (Pl.
Carmen, 2 – 19001 Guadalajara, Tf. 949225865), en el antiguo Monasterio Carmelita
de San José, donde falleció y  donde reposan  los restos mortales de Sor Patrocinio en
espera de su pronta beatificación.
Reflexiones
1- La Imagen que Jesús entrega por medio de la Virgen de manos del Arcángel San
Miguel es Nuestra Señora con el Niño Jesús en brazos.  Nuestra Señora del Olvido,
Triunfo y  Misericordias es la única de las apariciones modernas en que la Virgen
aparece representada con el Niño Jesús en brazos: en todas las demás, Medalla
Milagrosa, La Salette, Lourdes, Chauchina, Fátima, etc… a la Virgen se la representa
sola. A principios del siglo XIX  en Madrid, la Virgen quiere que no nos olvidemos de
contemplar a Su Hijo de Niño y al darnos a Su Hijo de Niño nos está dando un modelo
cuya hondura y riqueza empezaría a vislumbrar Santa Teresita de Lisieux a finales de
dicho siglo XIX iniciando el camino de infancia espiritual, que la llevaría a la Santidad
y a ser proclamada Doctora de la Iglesia.
2- La aparición de la Virgen se produce cuando Sor Patrocinio invoca la misericordia de
Jesús al verle “severo, airado…y que quería castigarnos”. Esta aparición de la Virgen es
por tanto, precursora también, del mensaje de la Divina Misericordia, que Nuestro
Señor confiará a Santa María Faustina Kovalska el 22 de Febrero de 1.931, casi cien
años después.
3- En la aparición de la Virgen del Olvido, Nuestra Señora insiste reiteradas veces en la
importancia de esta Imagen y cita la palabra “imagen” de manera expresa cinco veces y
se refiere a ella de manera implícita al menos en otras tres ocasiones. Esta insistencia
cobra peculiar sentido y transcendencia en nuestros días, en los que la cultura de la
imagen ha desplazado a la cultura de la palabra. La Virgen nos entrega una imagen suya
no hecha por la mano del hombre –como la imagen estampada en la tilma de Guadalupe
o la Sábana Santa-.
4- La Virgen al confiar a Sor Patrocinio que “en tus manos voy a poner esta Sagrada
Imagen y con ella todas las misericordias de mi Santísimo hijo”, nos lleva a meditar  en
la condición de corredentora de la Santísima Virgen,  tal vez  el quinto dogma para el
siglo XXI.
5- La Virgen dice que esta Imagen es “un pararrayos de la divina justicia, Arca de Noé y
seguro refugio para librar a sus devotos del Diluvio”, misterio que nos remite al final de
los tiempos, en los cuales  podría pensarse que  esta imagen habrá de jugar un papel 12
relevante. No podemos olvidar que esta Imagen no está hecha por la mano del hombre,
que está revestida con un paño empapado en la sangre de Cristo y que la Virgen
promete que “esta Imagen será el consuelo del mundo, remedio de todos y la alegría de
la Iglesia Católica”.
6- El hecho de que las tres primeras apariciones de la Virgen en los tiempos modernos
tengan lugar en las capitales de las tres naciones católicas por excelencia  -Francia
(1.830), España (1.831) e Italia (1.842)- y que en París y Roma Nuestra Señora se
aparezca bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, y en Madrid a una hija
concepcionista franciscana -hija de la Inmaculada Concepción-, nos lleva a considerar la
relevancia que en nuestra actualidad -caracterizada por el desprecio del hombre: aborto,
eutanasia, manipulaciones genéticas- tiene el misterio y el dogma de la Inmaculada
Concepción.
7- La Virgen pregunta a Sor Patrocinio por tres veces "¿me amas?" antes de entregarle
la Sagrada Imagen. Este hecho, ineludiblemente vinculado a las tres veces que
Jesucristo pregunta a San Pedro si le ama antes de entregarle el papado, nos indica la
importancia que esta Sagrada Imagen tiene en los planes de Nuestra Señora y nos aporta
alguna luz para comprender el "misterioso nombre", Olvido, Triunfo y Misericordias.
8- La circunstancia de que en la aparición de la Virgen en Chauchina, en 1.906, Nuestra
Señora dijese a Rosario "encomiéndate a mi siervo, el Beato Simón de Rojas",  y que
San Simón de Rojas perteneciese a la  Asociación Eucarística del Real Oratorio del
Caballero de Gracia, enlaza ambas apariciones; y el hecho de que San Simón de Rojas
fuese canonizado por Juan Pablo II y fuese unos de los transmisores del lema totus tuus
del propio Juan Pablo II acredita la actualidad de los mensajes de estas apariciones
olvidadas de Chauchina y de Madrid.
9- La Virgen,  durante la aparición, pide a Sor Patrocinio que ponga  a los pies de la
Sagrada Imagen una figura que represente al demonio y que le ate con una cadena que
lleve a las manos de la Sagrada Imagen en señal de que el demonio queda sujeto. Este
signo, conmovedor, nos lleva a meditar en la humildad y en la maternidad solícita de la
Virgen: en la humildad porque sin necesitarnos para vencer al dragón, pues así lo tiene
profetizado el Señor en el Génesis, nos pide que la ayudemos en esta lucha; en la
maternidad solícita, porque de atender su ruego, de ser apóstoles -dando testimonio de
Su Hijo- en estos tiempos de apostasía y laicismo exacerbado, dependerá el que se
salven muchas almas de sus hijos queridos.
10- El hecho de que la figura del demonio encadenado sea de color negro y presente un
cuerpo de dragón con cabeza de perro enlaza esta aparición con la de Roma del 20 de
Enero de 1.842 a Alfonso Ratisbona en la Iglesia de San Andrea delle Fratte ya que
Ratisbona relata que justo antes de la aparición dentro de la Iglesia “creo que me quedé
casi solo…sólo me acuerdo de un perro negro que retozaba ante mí. Enseguida este
perro desapareció, ya no vi nada más o mejor ¡oh Dios mío! ¡vi una sola cosa!...”; de
manera que Alfonso Ratisbona antes de ver a la Virgen lo último que vio fue ese perro
negro que retozaba ante él, símbolo probablemente del demonio.
11- La piña que la Virgen porta en su mano izquierda puede ser símbolo de la unión
querida para sus hijos y para España, esa España convulsa del siglo XIX origen de las
“dos Españas” y de tantos pronunciamientos, revoluciones y guerras civiles. 13
En nuestros días este  proceso de descomposición ha llegado a la célula de nuestra
sociedad, la familia, y el mensaje de unidad del siglo XIX es ampliable hoy en día, por
ende, a la familia; y pensando en la unidad de las familias es incuestionable repensar, a
la vista de sus efectos contrastados tras 25 años desde su promulgación el 7 de Julio de
1.981, la Ley del Divorcio que tanto sufrimiento y tantos males ha traído a las familias y
a la sociedad española en su conjunto. La indisolubilidad del matrimonio es de Derecho
Natural y el divorcio ya fue abolido en Roma por César Augusto cuando Jesucristo era
un niño, tal como refiere Suetonio.
12- El acto de contrición de la novena a Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y
Misericordias, redactado por Sor Patrocinio, comienza con una frase que es imposible
no relacionar con la oración que  el Angel de Portugal enseñó a los pastorcitos de
Fátima:
Acto de contrición: “Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, en quien creo, en
quien espero, a quien amo sobre todas las cosas, y deseo que en
Vos crean, esperen y amen todas las criaturas…”
Oración del Angel: “Dios mío, yo creo en Vos, os adoro y os amo, os pido perdón por lo
         que no creen, no adoran y no Os aman”.
13- El acto de contrición de la novena a Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y
Misericordias también nos refiere la necesidad de impetrar en nuestros tiempos actuales,
como último remedio, la Divina Misericordia: “...adorándoos y amándoos, como a mi
Dios, Señor, Criador, Redentor y mi único y solo bien, esperando en vuestra
misericordia hacer desde hoy en todo vuestra santísima y adorable voluntad…no me
juzguéis como merezco, sino según vuestra infinita misericordia…”
14- La aparición de Fátima viene a ser continuación de la del Olvido, Triunfo y
Misericordias, en cuanto explicita en qué consistirá el Triunfo de Nuestra Señora: cada
vez que se reza el rosario de Fátima, éste se ofrece “por la conversión de todas las
almas, por la paz en el mundo y por el triunfo del Corazón Inmaculado de María”. Así
pues, el Triunfo es el Triunfo del Corazón Inmaculado de María.
El Cardenal Cerejeira, Patriarca de Lisboa, afirmó que de lo revelado en Fátima se
puede “concluir que la salvación del mundo en esta hora extraordinaria de la Historia,
ha sido puesta por Dios en el Corazón Inmaculado de María”.
15- El Señor reveló a Sor Lucía en Mayo de 1.943: “Deseo ardientemente que se
propague en el mundo el Culto y la devoción al Inmaculado Corazón de María porque
este Corazón es el imán que atrae todas las almas a Mí, y el fuego que irradia sobre la
tierra el rayo de Mi Luz y de Mi Amor, es la fuente inagotable que hace brotar sobre la
tierra el agua viva de Mi Misericordia”.
16- La imagen de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias vino traída en las
manos del Arcángel San Miguel, lo que enlaza esta aparición con la de la Virgen de
Guadalupe (México) ya que en la que tilma de San Juan Diego figura a los pies de la
Virgen un Angel que tradicionalmente se ha identificado con San Miguel, habiéndose
inclusive atribuido a él ser “el pintor divino” de la misma. Sobrecoge comparar el14
parecido del  rostro de la Virgen de Guadalupe  –especialmente el de las fotografías
tomadas en 1.923- con el de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias.
17- Sobrecoge aún más comprobar el parecido del rostro de la Virgen con el del Niño
Jesús, circunstancia excepcional en la iconografía cristiana donde el Niño Jesús rara vez
se parece a Su Madre. Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias nos recuerda
que la sangre de Jesús es la sangre de María.
Las dos noches que pasó la imagen “desaparecida” nos recuerda también las dos noches
que pasó el Señor en el sepulcro.
18- La imagen de Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias que se venera en
el Real Oratorio de Caballero de Gracia, donación magnífica digna de todo encomio de
las Madres Concepcionistas Franciscanas del Convento de  Blasco de Garay, llegó
físicamente al Oratorio el 18 de Julio de 2.007 y fue entronizada solemnemente, tras los
trabajos de restauración y de elaboración y colocación del retablo, el día 7 de Octubre
de 2.007, festividad de Nuestra Señora del Rosario. Ninguna de ambas fechas fueron
buscadas de propósito, pero con ellas parece que la Virgen quiso llamar nuestra
atención, de una parte, hacia el Rosario como el arma fundamental para lograr el
Triunfo de Su Inmaculado Corazón y, de otra, hacia una fecha, 18 de Julio, cargada
históricamente de significado: el 18 de Julio de 1.830 se apareció la Virgen en París, en
la Rue du Bac a Santa Catalina Labouré por primera vez, dando inicio a las apariciones
modernas de la Virgen, y se apareció como la Inmaculada Concepción. En nuestros
tiempos actuales en los que se desprecia con leyes injustas a los seres humanos
concebidos y no nacidos, Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias ha venido
un 18 de Julio para recordarnos la importancia de defender  al ser humano desde su
concepción hasta su muerte natural, para defender, en definitiva el Evangelio de la Vida
frente a la cultura de la muerte.
Otro 18 de Julio, en la noche del 17 al 18 de Julio de 1.834 se produjo en Madrid la
primera matanza de más de 90 sacerdotes y religiosos, preludio de la espantosa e inicua
persecución religiosa del siglo XX en España. El 18 de Julio de 1.936 comenzaría la
Guerra Civil en España. Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias se nos
revela así como mediadora de la unidad de España, “la tierra de María”, para superar el
mito satánico de “las dos españas”.
19- Despojada de sus joyas, tal como vemos la Imagen en las fotos antiguas en manos
de Sor Patrocinio o como la podemos contemplar en el Real Oratorio de Caballero de
Gracia, el atributo propio de esta Santa Imagen, que la diferencia de las demás, es la
piña que la Virgen lleva en su mano izquierda; y con el rico significado que la palabra
"piña" tiene en la lengua española, en el sentido de unión y de unidad -ser, actuar "como
una piña"-, parece que la Virgen quiere que la invoquemos en esta querida Imagen
como intercesora de la unidad de las familias, de la unidad de España y de la unidad de
la Iglesia.
20- El Padre San Antonio María Claret, confesor de Isabel II, fue objeto de las mismas
calumnias, escarnios y leyenda negra que Sor Patrocinio,  y ya ha sido canonizado. La
reciente beatificación el 28 de Octubre de 2.007 de Narciso Estenaga, obispo mártir que
murió perdonando a sus verdugos y que prologó la “Vida Admirable”, libro biográfico 15
de Sor Patrocinio, abre un nuevo horizonte a  los efectos de dar un nuevo impulso al
proceso de beatificación de Sor Patrocinio.
    * * *
Aparición de la Virgen en Chauchina (Granada): mensaje y secreto
El 9 de Abril de 1.906 la Virgen se apareció a una mujer llamada Rosario Granados
Martín en el pueblo de Chauchina, en la provincia de Granada, bajo la advocación de la
Virgen de los Dolores.
Rosario había nacido el 25 de abril de 1.839 en Chauchina, era una mujer viuda que
tenía tres hijos varones, José, Diego y Francisco. De su vida, anterior a la aparición, se
cuenta el hecho conmovedor de que un día, que se encontraba sola en casa, entró un
hombre corriendo, angustiado, pidiéndole  asilo porque en un arrebato había matado a
otro hombre y le perseguían para matarle a él. Rosario le tranquilizó, le dio algo de
comer y le ocultó. Al poco tiempo se presentó Francisco para anunciar a Rosario la
triste noticia de que un hombre había matado a su hermano José. Comprendiendo que el
asesino de su hijo era la persona que ocultaba en casa, Rosario le pidió a Francisco, para
alejarle, que se fuera y se enterase bien de lo que había sucedido, y habiéndose
marchado Francisco, Rosario le dirá al asesino ”ya ves lo que has hecho…pero yo no te
denunciaré…te perdono…también la Virgen perdonó a los verdugos de su Hijo en el
Calvario…Anda, y que Dios te acompañe por el mundo”. El asesino fue detenido a las
pocas horas, y Rosario lo único que pedía a la Virgen es que no tuviera que declarar el
día del juicio, y así fue, porque ocho días antes de la vista del juicio, el asesino fallecía
arrepentido.
Rosario, desde 1.903, soportaba en su pierna izquierda tres llagas cancerosas, purulentas
y pestilentes, que la medicina declaró incurables después de permanecer siete meses en
el Hospital de Granada. El médico que la trataba, como único remedio paliativo, le
recetó curas diarias y vendar las heridas.
El dueño de la casa en la que vivía Rosario junto con Francisco, su mujer y cuatro hijos,
en la mañana del día 9 de Abril de 1.906 le dijo “es imposible vivir con estos olores.
Márchese usted esta misma mañana y búsquese otra solución. De lo contrario, cuando
yo vuelva del campo, la obligaré a marcharse por la fuerza”.
Andaba desconsolada Rosario buscando una solución, cuando después de haber
caminado un trecho sirviéndose de una silla como apoyo  –medio con el que
habitualmente se desplazaba por el dolor de la pierna y el hinchazón de su pie
izquierdos-, se detuvo agotada junto a un espino, se sentó en la silla, y, embargándole la
pena exclamó “no me hacen caso ni Dios ni la Virgen ni los santos”.
Eran las nueve de la mañana del Lunes Santo de 1.906, cuando, según la narración de
ella misma, “se le apareció una mujer desconocida para ella, de regular estatura, vestida
de negro, morena y con ojos grandes y negros” y le preguntó “¿qué tienes, mujer, qué
te sucede?”, a lo que Rosario contestó: “esta pierna, que la tengo muy mala desde hace
mucho tiempo…”; “Pues ven conmigo al Cementerio, y allí te la curaré”; ¿cómo he
de ir si apenas puedo andar?”, respondió Rosario, pues el campo santo se encontraba a 1 16
Km de distancia; “Levántate, ven conmigo” le dijo la aparición. Y Rosario se levantó,
dejando su silla y fue. Así la  vieron caminar, con paso decidido y ligero,   varios
testigos asombrados, y a uno de ellos, que le preguntara que a dónde iba, le contestó
“voy al cementerio con esa mujer que me ha dicho que me va a curar la pierna”, pero
ellos sólo veían a Rosario.
De camino al cementerio, la Virgen le cede con delicadeza a Rosario la parte más
igualada y fácil de pisar del camino y al llegar al corte de una acequia, temiendo caerse,
la Virgen le ofrece la suya y le dice “trae la mano”; y tomando Rosario la mano de la
Virgen, a la que Rosario siempre se refería, como “la Buena Mujer”, continuó así
caminando, para mayor asombro de los testigos, que la veían ahora con la mano
extendida.

Un testigo llega a parar a Rosario y le da una colación, así lo narra ella:  “continué sola;
cuando llegué a la puerta del Cementerio, vi junto a la verja a la misma Mujer que se me
había aparecido en el espino. Esta me dijo  “¿Por qué te has tardado tanto?” Yo le
dije: “Porque una amiga mía me ha detenido, dándome café con leche y de almorzar.
Dios se lo pague”. La mujer dijo: “A ningún limosnero se le cierra la puerta del
Cielo” y luego dijo:  “Vamos a rezar”, sacando un rosario con cuentas negras, mas
llevaba un pequeño libro en la mano. Postradas de rodillas, en el mismo tranco –escalón
por el que se sube a la puerta del Cementerio-, rezamos como una estación, ofreciendo
después al Eterno Padre y al Santísimo; después rezamos cinco Padresnuestros a la
Santa Cruz que allí hay –ésta fue puesta por los Misioneros Capuchinos el año antes-;
en esto dio un trueno y yo dije: “¡Ay, que truena!”, dijo Ella “No es nada; pidamos por
los que no temen a la justicia del Cielo”.
En una segunda narración, a preguntas de su Párroco sobre lo que rezaron, Rosario
relata pormenores nuevos, si bien omitiendo el secreto que sólo revelaría a su confesor
días antes de morir. Así refiere la narración el Párroco:
“La aparecida tenía un rosario negro, regular, y un  pequeño libro en la mano. Comenzó
por una oración algo larga que la Rosario no entendía, sólo que nombraba mucho al
Padre Eterno. Después de esto, rezaron Padresnuestros y Avemarías, como una estación;
después un Padrenuestro y Avemaría, por un Santo que nombró y que ella no se
acuerda; en esto dio un trueno y dijo Rosario: ¡Ay, Dios mío!, contestando su
compañera: “No es nada”. A continuación rezaron cinco Padresnuestros y Avemarías a
la Cruz que allí hay de los Misioneros, y ofreció abriendo un poco el libro, diciendo:
“Por los desagraciados de esta vida, que no temen a la justicia del Cielo”. La
Virgen, como es obvio, jamás llamaría “desgraciados” en sentido despectivo a sus hijos,
y todos lo somos inclusive aquellos que no la quieren, por ello la expresión
“desgraciados” tiene en un sentido compasivo.
Rosario prosigue su narración diciendo: “terminada la oración, dijo la Señora: “Vamos
a ver la pierna”. Y desliándome las vendas yo misma (porque temía, si Ella me hacía
mal, si las desliaba), le dije: “Espérese Usted, que tengo aquí una llaga que es más
grande, y me duele más”. Ella tocando dijo: “Más grande la tienes en el corazón”. Y
en este momento me quedé dormida. No sé el tiempo que transcurrió; y al despertar, no
vi las vendas y sí me encontré la pierna curada, en términos de poder andar bien y poder
correr en busca de mi bienhechora, que me pareció ver, al abrir los ojos, trasponer por
una de las esquinas del cementerio (la del lado de Chauchina); la di voces: “¡Buena 17
mujer…Buena mujer!”, recorriendo alrededor de las tapias y no la volví a ver;
volviéndome a la puerta del Cementerio; y allí me di cuenta de mi pierna, y la encontré
buena y sin vendas, sólo con el trapo colorado atado al tobillo, exclamando a solas:
¡María Santísima, María Santísima, la que diste a luz en Belén, tengo mi pierna buena.
¡Ay que alegría para mis hermanas!”
En el documento ampliatorio del Párroco éste refiere que “recuerda Rosario que cuando
terminaron de rezar, llegó un muchacho, diciéndole que qué hacía allí, contestando
Rosario: “Aquí que he venido”; y dijo el joven:  “Vámonos que hay tormenta” en
referencia al trueno antes citado y que fue oído por todos los habitantes de Chauchina.
El joven ¿era un ángel o alguien del pueblo?; sorprende en este caso que Rosario no le
nombrara por su nombre.
En las relaciones posteriores del milagro y de la aparición se identifica el Santo al que la
Virgen pidió a Rosario que se encomendara: fue al entonces Beato, ahora ya
canonizado, Simón de Rojas; y la Virgen lo hizo con estas palabras:  “No temas, hija.
No sucederá nada. Encomiéndate a mi siervo, el Beato Simón de Rojas”.
Rosario también relató con posterioridad pormenores como la delicadeza, devoción, con
que la Virgen inclinaba la cabeza cada vez que invocaba el nombre de Dios Padre, Dios
Hijo o Dios Espíritu Santo y que en el momento de hacerlo “la Cruz alzada a la entrada
del Cementerio se acercaba a Ella, o que Ella penetrando por la cerrada verja, se
acercaba al símbolo de nuestra Redención, quedando así como “la Madre junto a la
Cruz de Jesús”.
En estos cien años, los peregrinos han obtenido milagros e importantes favores de la
Virgen del Espino, llamada así por el espino del lugar de la aparición, si bien la
devoción hacia ella ha quedado circunscrita a la Vega de Granada;  y hasta en la misma
Capital, a tan solo 13 Km de Chauchina, la aparición de la Virgen en 1.906 es
desconocida para buena parte de los granadinos.
El  milagro de la curación de la pierna de Rosario nos remite al milagro del Cojo de
Calanda, a quien la Virgen del Pilar le restableció su pierna amputada en pleno 1.640,
annus horribilis del siglo XVII para España. El milagro del cojo de Calanda es el mayor
milagro corporal de la historia si exceptuamos la Resurrección del Señor y la vuelta a la
vida de Lázaro, de la hija de Jairo, del hijo de la viuda de Naín, y de una muchacha y
una mujer revividas por San Pedro y San Pablo, todos ellos narrados en los Evangelios
y en los Hechos de los Apóstoles-. Dicho milagro fue una caricia de la Virgen, en uno
de los peores momentos de la Historia de España, para mostrarnos con este signo que
España seguía siendo su tierra predilecta.
Comparando el milagro del cojo de Calanda y el de la pierna de Rosario, contrasta la
actitud científica de los médicos ante uno y otro milagro: los médicos que amputaron la
pierna al cojo de Calanda certificaron que la pierna amputada no fue hallada donde la
habían enterrado y que era la misma pierna que la Virgen le había ahora restablecido;
como consecuencia de ello, el milagro fue estudiado por los científicos de toda Europa y
reconocido universalmente como tal. Sin embargo, el médico que trataba a Rosario no
sólo no certificó su curación inexplicable, sino que permaneció escéptico frente a la
realidad del milagro; significativamente, el médico contrajo la misma enfermedad de
Rosario, y a consecuencia de las llagas cancerosas en la pierna izquierda falleció. La 18
actitud del médico que trataba a Rosario contrasta, asimismo, con la del dueño de la
casa en la que vivía Rosario en el momento de la aparición, quien siendo ateo se
convirtió y realizó una obra de ampliación de la casa para que Rosario pudiera tener una
habitación donde recogerse y rezar a solas.
El mensaje más importante de la aparición de la Virgen en Chauchina es rezar el rosario
“por los desagraciados del mundo que no temen la Justicia de Dios”.
El Secreto
Unos días antes de su dies natalis, acaecido el 23 de Septiembre de 1.921, Rosario pide
“que venga mi confesor, el Padre Francisco de Sevilla, capuchino que vive en Granada,
pues tengo que comunicarle un secreto antes de morir”.
Rosario le relató y le autorizó a comunicarlo después de su fallecimiento, que el día de
la aparición la Virgen le confió un secreto, una delicada petición que resultaría ser una
profecía:
“en el lugar del espino donde fue la primera aparición, se edificará una casa de
oración y penitencia, un monasterio de religiosas franciscanas que adorarán al
Santísimo Sacramento”.
La amiga y confidente de Rosario, Angeles, especificará que “no han de ser religiosos ni
religiosas de enseñanza, sino monjas de clausura las que cuidarán la imagen de la
Virgen y adorarán al Santísimo Sacramento. Así lo indicó Nuestra Señora a Rosario”.
El 11 de Abril de 1.925, el Emmo. Cardenal, don Vicente Casanova Marzol, arzobispo
de Granada, inauguró el monasterio de Chauchina con doce religiosas capuchinas
procedentes del convento de Jesús María (San Antón) de Granada.
Como comenta José Julio Martínez en su libro “Así vino la Virgen a Chauchina”, “la
Señora del Cielo no vino a Chauchina pidiendo como en Lourdes: “Hacedme una
capilla”; sino que vino prometiendo: “Tendréis un monasterio”.
Si unimos el mensaje y el secreto podemos concluir que el mensaje conjunto y
fundamental de la aparición de la Virgen en Chauchina es el rosario y la Eucaristía:
rezar el rosario por “los desgraciados de esta vida que no temen la Justicia de Dios” y la
adoración de la Eucaristía, las dos armas  –Rosario y Eucaristía- con las que la
tribulación, la tormenta, “no será nada”.
Chauchina
1- Chauchina es el pueblo que linda con el de Fuentevaqueros, mundialmente
famoso por ser el lugar de nacimiento del poeta Federico García Lorca.
2- Fuentevaqueros es también  el lugar desde donde se extendió por la comarca
desde el siglo XIX una herejía de origen anglicano conocida como “los
pastoreros”, que aún hoy perdura.
3- Fuentevaqueros es, asimismo, el pueblo donde residirá Fernando de los Ríos,
quien fue catedrático de Derecho Político en la facultad de Derecho de la 19
Universidad de Granada desde 1.912,  Ministro de Justicia de la II República
entre abril y diciembre de 1.931, meses durante los cuales promovió la ley de
separación, ruptura,  Iglesia-Estado, y posteriormente Ministro de Instrucción
Pública y Bellas Artes (Educación), embajador español en París y finalmente en
Washington hasta el 31 de Marzo de 1.939. Fernando de los Ríos fue quien el 8
de Octubre de 1.931 –un día después de la festividad de Nuestra Señora del
Rosario- plantearía en el parlamento constituyente por primera vez la cuestión
del laicismo exacerbado, secundado inmediatamente por el famoso discurso de
Azaña, “España ha dejado de ser Católica”, pronunciado el 13 de Octubre de
1.931 –un día después de la festividad de la Virgen del Pilar, Patrona de Españay que se plasmaría finalmente en la Constitución de la República, aprobada el 9
de diciembre de 1.931  –un día después de la festividad de la Inmaculada
Concepción-. Todo ello en el año 1.931, en el que Nuestro Señor se apareció a
Santa María Faustina Kovalska anunciándole, el 22 de febrero, el mensaje de la
Divina Misericordia; Santa que, en el momento de realizar sus votos perpetuos
el 1 de Mayo  de 1.933, formuló al Señor como primera petición, en el
convencimiento de que en tal ocasión el Señor nada la negaría, la conversión de
Rusia y de España.
4- Chauchina y Fuentevaqueros pertenecen al partido judicial de Santa Fe, ciudad
fundada por los Reyes Católicos para la conquista de Granada, que culminará la
Reconquista. Chauchina y Fuentevaqueros se presentarían como un supuesto de
las dos ciudades de San Agustín -la Ciudad de Dios y la Ciudad de los hombres,
que en la Historia se plasmarán en el Teocentrismo reinante hasta el siglo XVII
y en el antropocentrismo imperante a partir del siglo XVII-: Chauchina, la
ciudad de Dios con la Eucaristía y la Virgen, Fuentevaqueros, la ciudad de los
hombres.
San Simón de Rojas
San Simón de Rojas, fraile trinitario, fue uno de los transmisores del lema totus tuus de
Juan Pablo II que le canonizó el 3 de julio de 1.988, Año Santo Mariano. El lema totus
tuus fue creado por Metodio de Olimpo a finales del siglo III en su tratado "El
Banquero" y Juan Pablo II lo tomó  de San Luis María Griñón de Monfort quien
reconoce en San Simón de Rojas a Padre y Maestro. Juan Pablo II había sido
consagrado obispo en el día del entonces Beato Simón de Rojas. San Simón de Rojas
escribió, entre otras obras, un precioso libro donde enseña de una manera muy sencilla y
muy práctica a hacer oración: el tratado de La Oración y sus Grandezas. Se ha dicho
que los dos ejes de la espiritualidad de San Simón de Rojas son la Encarnación del
Verbo y la Bondad de Dios. San Simón de Rojas cada vez que hablaba, antes de
empezar una frase siempre decía "Ave María". Fue confesor y director espiritual del
Caballero de Gracia y del Rey Felipe III, quien le pidió que se instalase en Palacio para
atender mejor a la familia real, si bien San Simón de Rojas le rogó que no le pusiera en
la tesitura de tener que escoger entre su Rey y "sus pobres".  San Simón de Rojas
renunció a ser obispo de Valladolid y de Jaén. Fundó en 1.611 la Congregación del
"Avemaría" –Real Congregación de Esclavos del Dulce Nombre de María- en la actual
calle de Doctor Cortezo, para dar de comer a los pobres, donde reposaron sus restos
hasta 1.936 en que fueron profanados y perdidos. Su comedor es atendido hoy en día
por las Hermanas Misioneras de la Caridad de la  Madre Teresa de Calcuta. Era muy 20
querido de los niños a quienes siempre daba golosinas y doctrina, y muchos madrileños
afirmaban haberle visto recorrer las calles de Madrid con su perola dando de  comer a
los pobres y a los niños huérfanos ayudado por la Virgen María “codo con codo con su
mejor capellán y amigo”. Fundó también el primer orfanato de Madrid, con su bella
fachada barroca, en la actual plaza de Barceló. A la muerte del Caballero de Gracia, San
Simón de Rojas inició su causa de beatificación y le sucedió como Padre Mayor de la
Congregación Eucarística del Real Oratorio de Caballero de Gracia. San Simón de
Rojas falleció el día 29 de Septiembre de 1.624 a consecuencia del disgusto que le
produjo la noticia de una profanación eucarística ocurrida en Madrid.
Reflexiones
En la aparición de la Virgen del Espino en Chauchina, como decíamos, hay muchos y
riquísimos signos cuyo profundo significado es preciso desvelar en nuestro tiempo
presente, porque constituyen una teofanía y una auténtica catequesis. Entre otros
muchos:
1-El largo camino que Rosario recorre hasta el Cementerio, misión imposible dada su
incapacidad física y que lo consigue al confiar en el  “levántate y ven conmigo” de la
Virgen; el largo camino es ¿signo del valle de lágrimas que todos recorremos en esta
vida, y que sólo podemos llevar a feliz término -con gaudium cum pace, con gozo y con
paz en la adversidad- de la mano de María?, ¿signo de la pasión del Señor?.
2-La curación en el Cementerio, ¿signo de la resurrección de la carne?
3-La oración antes de la curación ¿signo de la importancia de orar antes de actuar?.
4-El trueno que atemoriza a Rosario, ¿signo de la justicia divina a la que, sin embargo,
hay “desgraciados de esta vida” que no la temen?, o ¿signo de la tribulación?, que “no
es nada”.
5-La colación que, por caridad, acepta Rosario y que retrasa la curación y el encuentro
con la Virgen en el cementerio, ¿signo de que el amor es lo primero?.
6-El corte de la acequia que hay que pasar ¿signo de la cruz que a todos nos llega
inesperadamente en la vida?.
7-El librito pequeño que lleva la Virgen, ¿signo del libro de la vida y de que los que se
salvan son pocos?
8-La petición de rezar por los “desgraciados”  –en sentido compasivo- de este mundo
que no temen la Justicia de Dios, ¿signo de la importancia o necesidad de rezar por la
conversión de los relativistas y de los materialistas?; ¿y de todos los que ponen en
peligro su salvación eterna por no reconocer que son criaturas del Creador y pecadores?
Cuatro meses antes de la aparición de la Virgen en Chauchina, el 9 de Diciembre de
1.905, se había promulgado en Francia la Ley de Separación de la Iglesia y del Estado –
que es “divorciar”, separar al cuerpo místico de Cristo del hombre, de la sociedad-,
promovida por el Presidente del Gobierno Émile Combes, bajo cuyo mandato, entre
1.902 y 1.905, Francia denunció el Concordato de 1.801 con la Santa Sede, disolvió 21
todas las congregaciones de mujeres, dejando sólo cinco de hombres, y cerró 2.500
centros de enseñanza privados de la Iglesia.
9-La delicada inclinación de cabeza de la Virgen cada vez que invocaba el nombre de
Dios Padre, ¿signo del amor de la filiación divina?
10-La unión de la Virgen a la Cruz del Cementerio al nombrar cualesquiera de las tres
personas de la Santísima Trinidad, ¿signo de que no hay salvación sin cruz?
11-El “vámonos que hay tormenta”, ¿signo profético del devenir histórico que iba a
deparar el siglo XX?, ¿signo del principio del cumplimiento del sueño profético de San
Juan Bosco? San Juan Bosco soñó con un mar embravecido en el que dos flotas se
enfrentaban, una iba comandada por un hombre vestido de blanco en la nao capitana –
en referencia al Papa- y la otra empezó a lanzar contra ella, en primer lugar, libros –en
referencia a las herejías-, y después toda suerte de proyectiles hasta dar y acabar con el
hombre vestido de blanco; pero los capitanes de su flota, inmediatamente se reunieron
para nombrar un nuevo almirante, que también se vistió de blanco y desde la nao
capitana dirigió la flota hacia dos columnas que se alzaban en el horizonte, una más
ancha y otra más estrecha: sobre la ancha se erigía la Eucaristía, sobre la estrecha, la
Virgen María; y llegando junto a ellas, amarró con cadenas la flota a ambas columnas y
en ese momento la mar se apaciguó y las naves de la flota contraria se dispersaron y se
hundieron. Este sueño profético de San Juan Bosco se considera cumplido para muchos
expertos en la persona de Juan Pablo II: el hombre vestido de blanco sería Juan Pablo II,
quien en sus dos últimos años de pontificado amarró la Iglesia a las columnas,
decretando el año del Rosario y el año de la Eucaristía.
12-La petición de la Virgen de encomendarse al Beato Simón de Rojas, nunca antes en
una aparición la Virgen había pedido encomendarse a un santo ¿signo de la urgencia e
importancia de la comunión de los santos en los tiempos presentes? ¿y de la devoción a
los santos para estar en comunión con la Iglesia triunfante, con los miembros de la
Iglesia que ya están en las moradas celestiales?
13-La Virgen se apareció en Chauchina  75 años después de hacerlo en Madrid como
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias, bajo la advocación de la Virgen de
los Dolores, la misma advocación con la que se aparecería 75 años después en El
Escorial, el 14 de Junio de 1.981, durante la tramitación del proyecto de ley, aprobado el
día 7 de Julio, de la Ley del Divorcio, que tanto sufrimiento y tantos males ha traído a
las familias y a la sociedad española en su conjunto.
La aparición de Nuestra Señora del Espino bajo la advocación, muy poco frecuente en
las apariciones marianas, de la Virgen de los Dolores ¿signo de unión con otras
apariciones en España bajo la misma advocación de la Virgen de los Dolores, aún no
reconocidas por la Iglesia, como  Ezquioga en 1.931, Umbe en 1.941, La Codosera en
1.954 y El Escorial en 1.981, así como con las apariciones de la Virgen de Fátima a Sor
Lucía en Pontevedra, el 10 de Diciembre de 1.925 y en Tuy, el 13 de Junio de 1.929, en
las que la Virgen portaba en su mano izquierda Su Inmaculado Corazón rodeado de
espinas en Pontevedra, y de la corona de espinas en Tuy, y en las que pidió,
respectivamente, la comunión reparadora de los cinco primeros sábados de mes y la
consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María? 22
La advocación de la Virgen de los Dolores nos hace pensar también en que el nombre
de pila de Sor Patrocinio era María Dolores, monja a quien se le apareció la Virgen en
Madrid en 1.831 bajo la advocación única en la historia de Nuestra Señora del Olvido,
Triunfo  Misericordias.
BIBLIOGRAFIA
1- “Vida Admirable y ejemplarísimas virtudes de la ínclita Sierva de Dios
Reverenda Madre Sor María de los Dolores y Patrocinio fundadora y
reformadora de Conventos de su Orden de la Inmaculada Concepción de María
Santísima”  - R.M. Sor María Isabel de Jesús  – Ed. Concepcionistas
Franciscanas, Guadalajara 1.924.
2- “Virgen del Olvido y Sor Patrocinio” – Cristina María Ruíz-Alberdi Fernández y
Carlos Vidal Martínez – Ed. Concepcionistas Franciscanas, Guadalajara 1.989.
3- “Sor Patrocinio, la monja prodigiosa” – Pedro Voltes – Ed. Planeta, Barcelona
1.994.
4- “Así vino la Virgen a Chauchina. Historia de la aparición de Nuestra Señora del
Espino” – José Julio Martínez, S.I.  – Ed. Monasterio de Ntra. Sra. del Espino.
Religiosas Capuchinas, Granada 1.988; Código Postal 18330 Chauchina
(Granada).
5- “La Monja de las Llagas. Vida de Sor Patrocinio”  – Luis Cordavias  – Ed.
Guadalajara 1.917.
6- “Vida y defensa de la muy Rvda. Madre Sor María de los Dolores y Patrocinio
llamada vulgarmente la monja de las llagas”  – Ramón Risco  – Ed. Madrid
1.915.
7- “Sor Patrocinio. La Monja de las Llagas”  – P. Juan Bautista Gomis, O.F.M.  –
Ed. Aspas, Madrid 1.946.
8- “Simón de Rojas, Trinitario, Siervo fiel de María, amigo de los pobres” – Pedro
Aliaga Asensio, O.SS.T. – Folleto CON-EI  Testimonio y Testigos nº 233 Julio
de 2.003.
9- “Manifestación al público derivada de las palabras pronunciadas por el
Excelentísimo Señor Don Salustiano Olózaga en el Congreso de los Diputados
referentes a Sor María Rafaela del Patrocinio”  – Juan Antonio Quiroga  – Ed.
Madrid 1.861.
10- “Ejercicio Mensual a María Santísima del  Olvido, Triunfo y Misericordias”  –
Sor María de los Dolores Patrocinio  – Madrid 1.860, 2ª edición Ed.
Concepcionistas Franciscanas, Guadalajara 2.004.
11- “Novena en obsequio a María Santísima del Olvido, Triunfo y Misericordias” –
Sor María de los Dolores Patrocinio  – Barcelona 1.944, 3º edición  Ed.
Concepcionistas Franciscanas, Guadalajara 2.006.
12- “El Caballero de Gracia” – José María Sanabria – Ed. Rialp, Madrid 2.004.23
I N D I C E  Página
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias (Madrid) …………………. 1
Apuntes biográficos de Sor Patrocinio ………………………………………. 2
Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias ……………….……….. 6
Reflexiones …………………………………………………………………..11
Aparición de la Virgen en Chauchina (Granada): mensaje y secreto ……...….. 14
El Secreto …………….………………………………………………..……. 17
Chauchina ……………………………………………………….…………... 18
San Simón de Rojas ……………………………………………………….... 19
Reflexiones ……………………………………………………….…..…….. 10
Bibliografía ………………………………………………………………...………. 21
Indice ……………………………………………………………………………..... 23
Madrid, a 27 de Diciembre de 2.007, San Juan.

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