HERMANDAD SACRAMENTAL NTRA SRA DEL ESPINO CORONADA

domingo, 5 de febrero de 2012

EL CRISTO DEL PAÑO; SU HISTORIA
 
      Históricamente la romería esta documentada desde el siglo XVII, aunque hay que suponer su existencia anterior, pero sin corroborar unas fechas aproximadas, puesto que todos los manuscritos relativos a esta ancestral romería desaparecieron durante los acontecimientos que acaecieron durante la Guerra Civil.

    Cuenta la tradición oral, que el lienzo, cuyas dimensiones son de 2,64 m. por 2,21 m, fue utilizado por la mesnadas de los Reyes Católicos, como estandarte de  guerra,  debido a que resultaba cómodo de enrollar. Una vez que entraban en las fortalezas  hispano-musulmanas lo desplegaban como símbolo de conquista, puesto que la Guerra de Granada poseía todavía la base ideológica medieval de la lucha contra el infiel. Conquistado Moclín el 26 de Julio de 1486, los muros de su castillo acogieron a los Reyes castellanos, y al “infantico”, hijo de Boabdil, que estuvo de rehén hasta la firma de las Capitulaciones de Santa Fe. En agradecimiento por lo reseñado anteriormente,  Isabel y Fernando, donaron el estandarte a la Villa de Moclín, junto con una pequeña escultura que representaba a la Virgen de la Victoria.

    El cuadro en sí, representa al Nazareno con la cruz al hombro en ademán de caída; con la mano derecha sostiene la pesada cruz, y con la izquierda se apoya sobre el tocón de un árbol que ha sido cortado, haciendo un intento de levantar la rodilla derecha que ha estado caída en el suelo. Quedan al descubierto las dos manos, el pie izquierdo y el rostro, poblado de negra y espesa barba. La mirada es al mismo tiempo dulce e indagadora, penetra en el fondo del ser humano.  Esta antigua romería cuenta con una fuerte tradición histórica, al ser muchos los años que la imagen del Cristo lleva siendo adorada en  su santuario de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación de esta Villa. Su culto, sin embargo, no llegaría hacerse verdaderamente popular, ni ser objeto de visitas de numerosos romeros provenientes de toda la provincia, hasta bien entrado el siglo XVII, : según la tradición más antigua, que de padres a hijos se conserva, “hallándose esta imagen sin todo el culto que era debido , con ocasión de haberla sacado para limpiarla, habiéndola lavado con agua y un lienzo, la pusieron a que se enjugasen al sol; el sacristán de la parroquia, cuyo nombre no ha quedado en la memoria de los vecinos , ni de las fuentes escritas, que se hallaba con la vista tan empañada de nubes (cataratas) que casi estaba ciego, llevado de un extraordinario fervor de devoción e interior impulso, llevó a besar el pie de la sagrada imagen , y sin pensarlo, se halló de repente sano de la enfermedad del paño y con la vista clara y perfecta.

  De ahí el nombre dado al Cristo, debido a esta enfermedad a la que vulgarmente se le daba esta denominación del “Paño”.

   Después vendría la mitificación  y la devoción popular que convirtió al lienzo en una especie de fetiche que, con solo tocarlo, proporcionaba salud. La gente pasa un paño por el cuadro, como el sacristán que lo limpió , y la imagen adquiere propiedades curativas.

   Años después, y reconocida por el arzobispado de Granada, se constituyó la Santa Hermandad del Santo Cristo del Paño, el 23 de Septiembre de 1695, y desde entonces la imagen es honrada cada año el 5 de Octubre , con misas y solemne procesión por la pintorescas calles del pueblo.

    Se sabe, por documentos que se encuentran en la Curia Eclesiástica de Granada la gran devoción que han tenido los fieles hacia esta imagen, en el año 1864, fueron encargadas 746 misas por un total de 4.996 reales; y entregados en limosnas 17.022 reales en metálico , 13 arrobas y media de cera y tres fanegas de trigo.

      Los romeros que acuden a esta romería provienen de toda la geografía andaluza, pero sobretodo de las provincias  limítrofes, además de los lugareños de la  Comarca de los Montes de Granada que lo dan a conocer como el Santo de Moclín. Antiguamente la llegada de las carretas, la víspera de la romería, era esperada por la bulliciosa multitud. Ante la incapacidad  de albergarse todos en el pueblo , la mayoría de pasaba las noches en el campo mientras duraba su estancia allí.             

   Días antes a la celebración todos los accesos a Moclín parecían ríos humanos, así por el norte, llegaban los del término alto y los de Jaén, por el este los que provenían de Colomera, Olivares etc.. . Se unían a ellos, cerca de la ermita de la Angustias, los procedentes de Granada y su vega, los carruajes avanzaban por el camino del oeste. Actualmente, lógicamente los medios para desplazarse han cambiado, ciñiéndose la llegada de los romeros al día 5 de Octubre.

  Las eras y alrededores del pueblo son poblados por multitud de personas, al mismo tiempo que las calles se convierten en un mercadillo ambulante con sus tenderetes llenos de todos los productos que nos podamos imaginar, destacando las frutas otoñales típicas de esta zona como son  las  renombradas granadas de los Tajos de  Hoz, nueces, almendras, y todos aquellos frutos de las huertas del río velillos, a lo que se suma los productos del cerdo, curados con el seco frío de los montes y sierras de Moclín. Hasta hace dos décadas, aproximadamente, en estos días también se celebraba la feria de ganado, siendo muy renombrada en la comarca, lo que incrementaba la afluencia y estancia de la gente. En ella se intercambiaba, compraba o vendía toda clase de animales, dándose cita ganaderos, agricultores  y tratante de ganado de la comarca y alrededores.

   La llegada al pueblo de los romeros, la feria de ganado, etc. han cambiado sustancialmente con el paso de los años, pero lo que verdaderamente perdura,  con la misma tónica que con la que comenzó, es la salida del Santo en   procesión por la calles del pueblo. Antes de este solemne acto, se celebran misas desde las primeras horas del día en el santuario del Cristo, enclavado dentro del recinto amurallado. En torno a la 13:00 h. el lienzo sale en procesión acompañado por todos los romeros y cuya advocación y fervor es bien patente. El paso es lento, recorriendo las empinadas y estrechas calles de la villa pobladas de gente pidiendo limosna a los fervoroso devotos. La llegada a la plaza del ayuntamiento, es cuando se produce mayor concentración de fieles y curiosos, ardua la tarea para la organización despejar la citada plaza para que los porteadores puedan realizar la clásicas vueltas al cristo, con las andas levantas, al son del himno nacional y el aplauso y vítores de los  numerosos asistentes.

    Terminado este acto, la procesión prosigue su lento caminar, hasta la llegada  a las eras, en la entrada al pueblo, donde se repiten de nuevo las expectantes vueltas a la imagen, la calle que esta flanqueada por la murallas exteriores del castillo, será el camino que lleve a la Sagrada Imagen de nuevo a su santuario de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación donde será venerado durante el resto del año, por gente anónima que se acerca para agradecerle favores otorgados.

   Este misma empinada cuesta es recorrida por fervoroso devotos , que cumpliendo determinadas promesas, suben hasta el Templo, de rodillas, descalzos,  brazos en cruz, o vestidos con mortajas, seguramente  por haber superado algún trance o enfermedad grave, próxima la muerte.

   Al comienzo de la nuestra Guerra Civil, en el año 1936, el cuadro con objeto de librarlo de ser destrozado por los efectos propios de una contienda bélica, es ocultado por dos vecinos del pueblo, en la bóveda de la iglesia de la villa, pero Moclín estaba en vanguardia de todas las operaciones militares, con el frente estabilizado, y en constante uso de la artillería que destruyó una parte importante del templo, por ello, por orden del arzobispado es trasladado a la capital para su exposición en la catedral, una vez que se restauraron los daños sufridos al recortarlo del marco y enrollarlo para su ocultación en el ático de la iglesia .

   En octubre de 1938 varios vecinos del pueblo partieron hacia la capital para festejar el día del Cristo, y tras la Eucaristía celebrada la catedral, los fervorosos moclineros, a pesar de la negativa del cabildo catedralicio, eran tiempos de guerra, sacaron a la imagen en procesión, uniéndose numerosos granadinos a su paso por la calles de la ciudad.

   Terminada la contienda, el cabildo acordó que se hiciera una copia exacta , que ocupó el sitio que por espacio de tres años tuvo la auténtica imagen del Santo. Anualmente, desde entonces, se celebra un triduo como preparación de las fiestas de octubre en la iglesia cabecera de la Archidiócesis de Granada.

    En septiembre del año 1939, en vísperas del día de San Miguel, vecinos del pueblo de nuevo se trasladan a Granada, para trasladar lienzo a Moclín, colocado en una camioneta y cubierto en un envoltorio, comienza el viaje de regreso. A su paso por Pinos Puente, los vecinos salen a recibirlo, la recepción oficial en la villa  se produce en la Fuente Vieja, que mandaran construir los RR.CC. La comitiva prosiguió su viaje hacia su santuario, el Cristo era llevado en su marco de plata,  pero sin andas con las que generalmente se procesiona.

   De pronto comenzó una lluvia torrencial que provocó que el lienzo recientemente restaurado por el pintor De la Torre quedase seriamente deteriorado.

    Pocos días después, el cinco de octubre de ese año de 1939, se celebró con gran solemnidad  y devoción la procesión anual con la asistencia de una incontable multitud    de la comarca y de la ciudad de Granada.

   Al llegar la comitiva  a las eras, de regreso ya para el templo, se presentó una nutrida representación de la pescadería de Granada y le hicieron al Cristo una ofrenda valiosa: dos hermosas ánforas plateadas, que todavía hoy ornamenta su camerín

  Por los años 50, el lienzo sufrió los daños de un sacerdote de la parroquia de la villa, José López Vallecillos, quien lo rajo una noche, arrojándole además un cubo de cal , haciendo saber a todos, los abusos y los fraudes que eran cometidos por los forasteros  el día del Santo Cristo;  con tan drástico procedimiento creía que podía eliminar  la religiosidad de un tradición tan centenaria.

   Debido a todas estas polémicas desatadas en torno a la celebración de la romería, la cuestión de interés o negocio creado en torno a ella, se llegó al punto de prohibir, el arzobispado granadino, la procesión  durante casi catorce años (desde 1957 hasta 1971).

   En 1971, el pueblo de Moclín, desobedeciendo la prohibición de la salida del Santo, por parte de la curia eclesiástica,  celebró en octubre  la procesión de su patrón, que fue llevada a cabo  en contra de la voluntad del párroco, no asistiendo a ella.  Los actos transcurrieron en completo orden  y el pueblo portó en andas el cuadro, que al terminar el recorrido tradicional  de la procesión fue devuelto y colocado en su lugar originario.

   Entre la religión y el folclore, la tradicional romería sigue cumpliendo cada cinco de Octubre su ya larga historia de celebraciones. La devoción  al Cristo sigue viva y en aumento, en la actualidad más de veinte cinco mil romeros llegados en diversos medios de locomoción, desbordan las carreteras de acceso al pueblo. Una marea humana, unos con fervor, otros por curiosidad, se aglomera en torno al santuario y sus aledaños, convirtiendo el Dia del Santo de Moclín en uno de los fenómenos sociológicos más importante de Andalucía.

      Quizá, en un tiempo,  el tema de la Romería se había salido de su marco natural. Pero ha llegado el tiempo de reivindicar la buena voluntad  de todos los vecinos de Moclín y su término que están dispuestos a recibir siempre con la más abierta  y sincera amistad a todos los romeros y fieles de Santo Cristo del Paño.