HERMANDAD SACRAMENTAL NTRA SRA DEL ESPINO CORONADA

lunes, 15 de octubre de 2012

VIRGEN DEL ROSARIO DEL REALEJO.

En la tarde del pasado viernes tuvimos el gran honor de acompañar en su salida procesional.

Numerosas hermandades, tanto de la ciudad como de la provincia acompañaron ayer tarde a la Co-Patrona de la ciudad de Granada, a su vez, Patrona del barrio del Realejo. La Virgen del Rosario Coronada, salía por primera vez en su historia portada por costaleros a costal, capitaneados por Alberto Ortega. Recupera de esta manera, parte de un antiguo paso propiedad de la Archicofradía, que se está reformando para la Patrona Dominica.
El cortejo lo abría la Banda de Jesús de las Tres Caídas, de la hermandad del Rosario, que nació en el seno de la Archicofradía en 1.927, y la Sagrada Imagen estuvo acompañada por la Agrupación Musical Juvenil “Virgen de la Cabeza”, de Churriana de la Vega.
Casi cuatro horas estuvo dicha Imagen en la calle, acompañada por numeroso público que arropó a todo el cortejo durante todo el itinerario. No faltaron petalás, ni el canto de la “Salve Marinera”, tanto a la salida como a la entrada a su templo.

 

La Imagen

LA IMAGEN DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO CORONADA

La actual efigie de Nuestra Señora del Rosario fue cedida por los Duques de Gor, oficiales de la Archicofradía y bienhechores de la misma, en 1552. Es una interesante talla de madera, obra del siglo XVI, a tamaño natural, en postura de pie, ligeramente inclinada hacia adelante, íntegramente vestida de plata, con el Niño Jesús en su brazo izquierdo y el cetro y rosario en el derecho. El Niño Jesús es de talla, con ricos vestidos de telas. Además de la escultura donaron joyas y un vestido nupcial, estrenado por la Duquesa el día de su boda y transformado en manto y saya, después de orlado con multitud de rosarios de perlas y bordados alusivos a la batalla de Lepanto. Este manto se conserva todavía, en unión de otros trece adquiridos en siglos posteriores, con sus sayas y vestidos del Divino Infante a juego.

La Imagen de Nuestra Señora del Rosario era primitivamente una talla de tamaño inferior al que hoy día presenta, con ropajes tallados y estofados. Pero definitivo fue para su iconografía que D. Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, granadino, decidiera llevarla consigo en su  galera a la Batalla de Lepanto, en 1571, entendible en el contexto de fervor nacional que suscitó esta batalla decisiva para la cristiandad.

Al volver su devoción fue en continuo aumento, prueba de ello es su fastuoso Camarín y Retablo, y el hecho de que a los 57 años de la Batalla, en 1628 , fue revestida de plata labrada a martillo y guarnecida de pedrería fina, costeado por las terciarias dominicas Dª. María Jerónima y Dª. Catalina de Aragón. Este riquísimo y vistoso vestido perpetuo requirió la transformación de la imagen, que al ser de talla completa hubo de retallar el torso para eliminar los pliegues de los ropajes, sustituir las manos y la imagen del Niño, pues la original al quedar revestida también de plata quedó con una composición muy forzada. Fruto de esta transformación, ganó una considerable altura, que es la actual.

El traje perpetuo no obstante se mostraba sólo en solemnes ocasiones, revistiéndola con ricos mantos y sayas en el resto de las veces. Este singular traje se conservó en perfecto estado hasta la invasión napoleónica en que fue expoliada de las piedras preciosas y de la manteleta. Como consecuencia, durante todo el siglo XIX nadie volvió a conocer a la Señora de Lepanto con su traje de plata, habiendo de esperar a los primeros años del siglo XX para dejar ver, de manera tímida, solo la parte delantera, de manera excepcional, siendo también la norma mostrarla a los fieles con sayas y mantos de tela.

En el año 1960, con motivo de su Coronación Canónica, fue restaurado el vestido de plata, dotándole de nueva manteleta y reponiendo todas las piedras que faltaban, obra que ejecutó  el orfebre granadino Miguel Moreno, gracias a la aportación del entonces Presidente de la Archicofradía D. José Martínez Ferrol.  Lo lució la sagrada efigie por vez primera en el día de la Coronación Canónica. Y desde entonces viene presentándose así a los fieles en la procesión de octubre, alternándose el resto del año con diversas sayas y mantos de su ajuar.

La efigie de Nuestra Señora del Rosario, en fechas recientes, ha sido restaurada en el IAPH, intervención encaminada a la limpieza y la conservación de tan venerada Imagen.

Como curiosidad, reseñar que hubo otra imagen más pequeña, fechable en el siglo XVII,  la cual se guardó en la Sala Capitular del postcamarín hasta que en 1859 pasó a la Iglesia de San Basilio, hoy de los PP. Escolapios. Su uso, al igual que hoy día la Imagen de la Candelaria, era el de representar a la Imagen titular para las procesiones mensuales claustrales que en aquella época eran costumbre, dada la dificultad de bajar del Camarín a la Virgen de Lepanto, Nuestra Señora del Rosario Coronada.

Historia

PRINCIPALES SUCESOS ACAECIDOS SOBRE LA VENERADA EFIGIE DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO CORONADA

El milagro de las lágrimas:

Uno de los milagros más singulares de la Virgen del Rosario es el de las lágrimas. Sucedió el año 1670. Era el 6 de abril, Domingo de Resurrección. Cuando las camareras Ana de San Pedro Mártir y Juana de Santo Domingo se disponían a preparar a la venerada Imagen para la procesión claustral que, como primer domingo de mes, había de celebrarse aquella tarde, se encontraron sorprendidas al ver que el rostro de Nuestra Señora del Rosario estaba demudado; sudaba abundantemente y de sus ojos caían algunas lágrimas. Avisaron al P. Prior, quien con otros religiosos y seglares pudieron comprobar que se trataba de un hecho prodigioso. Duró el milagro 32 horas y pudo contemplarlo la Ciudad entera.

Se analizó detenidamente el caso por orden del entonces Arzobispo de Granada, D. Santiago Escolano.

Desnudáronle la cabeza -dice el proceso canónico abierto para el caso- registrándole hasta el taladro que para sujetar la corona la penetra, introdujeron por el mismo un lienzo, para ver si dentro había agua o algún otro líquido; pero lo sacaron lleno de polvo.

Granada se conmovió ante tal suceso y pensó, no sin motivo, que alguna calamidad amenazaba a la Ciudad. Y efectivamente, era el presagio de una terrible epidemia que azotaría a toda la región granadina. El Sr. Arzobispo, terminado el proceso, declaró que se trataba de un auténtico milagro.

El Milagro de la Estrella:

A los nueve años, en 1679, acontecen una serie de hechos prodigiosos. Una espantosa peste, extendida por Andalucía desde principio de año, comienza a penetrar en los hogares granadinos a partir del mes de mayo.

Se organizan rogativas y plegarias públicas. La Archicofradía del Rosario coloca en el presbiterio sobre andas, al lado del Evangelio, la milagrosa Imagen titular. A los dos días, entre siete y ocho de la mañana, estando la Iglesia llena de fieles,

todos los que estaban en el medio, en las puertas y a los lados del templo, vieron con admiración en el entrecejo del rostro de la Santísima Imagen, resplandecer una luz extraordinaria a manera de estrella, cuyos rayos brillaban, como de plata unos, como de oro otros, y verdes los demás, imitando propiamente los colores del arco iris.(Proceso).

Tal fue la conmoción de la Ciudad que acudió en masa a contemplar el suceso, que para vaciar la Iglesia, al objeto de practicar las diligencias pertinentes, hubo de emplearse

 la justicia eclesiástica, la secular y la milicia (Proceso).

La citada estrella no fue una aparición momentánea. Duró sesenta días. Entre tanto los milagros se sucedían en cadena: conversiones de toda índole, frecuencia de sacramentos, devolución de la vista a una ciega, del oído a una sorda, la salud entera a una desahuciada, y sobre todo, el final del contagio. Desde aquel día comenzó a mitigarse la peste y el seis de Octubre, estando celebrando la Novena, se dio oficialmente por terminada.

Se inició el proceso canónico por disposición el Arzobispo Fray Alonso Bernardo de los Ríos y Guzmán. Se recogieron treinta y ocho testigos calificados, escultores, pintores, teólogos, etc. Se cerró el 12 de Octubre con estas palabras:

Debemos declarar y declaramos, decimos y pronunciamos, ser milagrosa dicha luz y estrella, por exceder las fuerzas naturales en la forma que se ha visto, y concurrir todas las circunstancias para tenerla por milagrosa, y así lo atribuimos a milagro de Dios Nuestro Señor y lo aprobamos y autorizamos por tal.

El Ayuntamiento de la Ciudad, como gratitud a tal beneficio, hizo voto de asistir en corporación y costear una de las funciones de Octubre a la celestial Señora, hecho que se mantiene hasta el presente.

Visitas regias a Nuestra Señora del Rosario:

Desde su fundación por los Reyes Católicos en el año 1492, la Archicofradía y su Imagen Titular han recibido la visita de cuantos reyes, nobles y magnates han regido los destinos de nuestra nación.

Pero entre todas las reales visitas, prueba de la vinculación de la Archicofradía con cuantos nos han gobernado, conviene destacar la que en Octubre de 1862 realizó la Reina Isabel II de España, Hermana Mayor de la Archicofradía del Rosario de Granada. En compañía de su esposo Francisco de Asís y del séquito real, entre los que figuraba su confesor San Antonio María Claret, contempló detenidamente las diversas dependencias del camarín.

Coronación Canónica:

Tal era la devoción que tenía Nuestra Señora del Rosario, que una vez recuperado el esplendor de sus cultos, tras el regreso de los Padres Dominicos en 1951, y tras la reciente concesión por parte del Gobierno de la Nación de los honores máximos de Capitán General de la Armada Española, y el patronazgo nacional sobre el cuerpo de sargentos provisionales, se hacía necesario culminar cinco siglos de tradición y de historia evangelizadora arraigadas en la sociedad granadina, cuya devoción se extendió a toda la provincia.

Para ello, la Orden, los fieles y la Archicofradía se vuelcan en conseguir para la Virgen del Rosario el altísimo honor de su coronación canónica, por lo que fueron enviadas las preces a Roma, siendo enviado el decreto por el Capítulo de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Como introducción a los actos a celebrar, se celebró un Congreso Mariano, con asistencia de Cofradías del Rosario de Andalucía y de diversos lugares de España. El 13 de Mayo, Nuestra Señora del Rosario abandonaba su templo para acudir, en rosario nocturno de antorchas, hasta la explanada del Triunfo, adonde habría de ser coronada. Durante  toda la noche, y la mañana del día siguiente, 14 de Mayo, se sucedieron Misas continuas con asistencia de diferentes corporaciones y grupos. A la tarde llega un regimiento de marina para rendir los honores que a la Virgen por derecho le corresponden, y desde Motril hizo su aparición la Imagen de la galeona, que fue traída para el acto en helicóptero, que descendió en mitad de la explanada.  Más de 100.000 fieles se dieron cita para el solemne acto de coronación que fue oficiado por el arzobispo de Granada, D. Rafael García y García de Castro, y el Obispo de Salamanca Fray Francisco Barbado Viejo OP. Tras ser coronada volvió en solemne procesión triunfal a su templo. A pesar de no ser costumbre en la época, la Archicofradía, como recuerdo de tan memorable acontecimiento sufragó la construcción del Colegio de Primaria Virgen del Rosario, que continua en la actualidad su labor docente.

La Virgen del Rosario Coronada recorrió el centro de Granada muy acompañada

La Virgen del Rosario Coronada recorrió el centro de Granada muy acompañada

VIRGEN DEL ROSARIO DE CHAUCHINA

NTRA. SRA. DEL ROSARIO, PATRONA DE CHAUCHINA

Aunque todo el mundo dábamos por hecho, que la Patrona de Chauchina es la Virgen del Espino, la Virgen del Pincho, por la gran devoción que despierta en el pueblo, en toda la provincia de Granada y fuera de sus fronteras, realmente, es otro bello nombre mariano, el que ocupa este lugar destacado en el corazón del pueblo de Chauchina: Rosario.
Y curiosamente, Rosario se llamaba aquella mujer humilde y sencilla, que fué sanada por la Virgen, y que fué el inicio de esta devoción a los dolores de la Señora en Chauchina.
La bellísima imagen de la Virgen del Rosario, Patrona de Chauchina, paseó triunfal por sus calles, este pasado domingo, 7 de Octubre. Fue una procesión muy emotiva, llena de ilusión y alegría, y con un recorrido muy bello, dónde no faltaron los vivas a la Virgen, pétales que llovían desde los balcones, oraciones desde el corazón, y unas costaleras, que parecían Ángeles subiendo a la Virgen a los cielos, en una nueva Asunción de la Reina del Rosario.
De la Parroquia de Íllora, nos trasladamos algunas personas, junto con nuestro Párroco, D. José Luis, para compartir unos momentos, que fueron especialmente bellos... pero es que Francisco, Niceto, Toñi, hacen todo tan bien, y con una fe tan grande en el corazón, que cualquier dificultad se derrite, ante su fuerza de voluntad, ante su amor por la Virgen.
La Señora, hermosísimamente vestida, y aún mejor llevada por sus costaleras, a todos nos dejó impresionados.
Y bueno, qué decir de la bella Parroquia del Señor de la Humildad, que acoge a la Patrona de Chauchina... pues que es muy acogedora, que está restaurando todo su patrimonio, y que hay que darle la enhorabuena a todas las personas, que desinteresadamente, están haciendo por ella, incluso más de lo que pueden.
De verdad que en Chauchina...todo es especial... el amor a la Virgen hace allí, verdaderos milagros de sencillez, que transforman el corazón, de quiénes lo contemplan.