HERMANDAD SACRAMENTAL NTRA SRA DEL ESPINO CORONADA

lunes, 4 de marzo de 2013

Obras completas de Santa Teresa de Jesús
El Libro de la Vida, Las Moradas o Castillo Interior, Conceptos del Amor e Dios, Sobre los cantares de Salomón, Modo de visitar los Conventos, Poesías, Cartas, etc...
 

HERMANDAD VIRGEN DEL ESPINO CORONADA:

HERMANDAD VIRGEN DEL ESPINO CORONADA:
Ninguno es profeta en su tierra
Lucas 4, 24-30. Cuaresma. Señor, que no sea sordo a tu voz. Que sepa encontrar momentos, para poder escucharte y descansar.
 
Ninguno es profeta en su tierra
Del santo Evangelio según san Lucas 4, 24-30


En aquel tiempo, Jesús llegó a Nazaret, entró a la sinagoga y dijo al pueblo: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medios, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempo del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria".

Oración introductoria

Señor, que no sea sordo a tu voz. Que sepa encontrar momentos, para poder escucharte y descansar. Que el ruido, tan presente en casa, en el trabajo y en todos lados, no me impiden escucharte y sepa aceptarte como profeta y amigo.

Petición

Señor, que me deje sorprender por tu amor. Que seas buen profeta en la tierra de mi alma.

Meditación del Papa

Durante estos días podréis recobrar la experiencia vibrante de la oración como diálogo con Dios, del que sabemos que nos ama y al que, a la vez, queremos amar. Quisiera decir a todos insistentemente: Abrid vuestro corazón a Dios. Dejaos sorprender por Cristo. Dadle el "derecho a hablaros" durante estos días. Abrid las puertas de vuestra libertad a su amor misericordioso. En la Iglesia y mediante la Iglesia llegaréis a Cristo, que os espera.

Queridos jóvenes, la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho de saborear, tiene un nombre, un rostro: el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía. Sólo él da plenitud de vida a la humanidad. Decid, con María, vuestro "sí" al Dios que quiere entregarse a vosotros. Os repito hoy lo que dije al principio de mi pontificado: "Quien deja entrar a Cristo (en la propia vida) no pierde nada, nada, absolutamente nada de lo que hace la vida libre, bella y grande. ¡No! Sólo con esta amistad se abren de par en par las puertas de la vida. Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera" (Benedicto XVI, Discurso a los jóvenes, XX jornada mundial de la juventud en Colonia, jueves 18 de agosto de 2005).

Reflexión 

Jesucristo, fácilmente puede ser un profeta mal recibido en nuestra alma. Lo es en muchas personas y ambientes. Nos cuesta cederle el mando de nuestra vida porque no sabemos lo que hará con nosotros. Sin embargo Jesús es amigo, es de los nuestros. En Él sí podemos confiar. "En Él somos fuertes, en Él somos poderosos". Sólo hace falta abrirnos a su amor y dejarnos sorprender por Él.
Tal vez no lo pensamos mucho, pero Cristo ya se ha abierto a nosotros. Nos ha abierto su Corazón, nos ha compartido sus sentimientos. Él confía en nosotros sabiendo que será correspondido. De esa manera, abrirnos a Él será sólo un beneficio, una experiencia de sus sentimientos y de su misericordia. Como la confianza entre dos "mejores" amigos.

Propósito

Guardaré silencio en mi alma, para estar atento a lo que el Señor me pida, a través de sus luces o del ejemplo de los demás.

Diálogo con Cristo

Señor, ayúdame a abrirte las puertas de mi alma. Que al abrírtela, me asombre por lo que haces por mí. Que no sea indiferente a tus consejos. A veces me dan ganas de decirte que nos cuesta mucho seguirte, que no queremos. Pero sabiendo que quieres ser nuestro Amigo, y al verte clavado en la cruz por nosotros, es más fácil.


Queréis decir muy alto a todos que es hermoso tener a Jesús como amigo y es hermoso ser amigos de Jesús. (Benedicto XVI, 30 de octubre de 2010)

Cardenal Antonio María Rouco Varela

El cardenal Antonio María Rouco Varela nació en 1936 en Villalba, un pueblo de la provincia de Lugo, España. Estudió en el Seminario de Mondoñedo, continuó sus estudios universitarios en la Universidad Pontificia de Salamanca y en la Universidad de Münich. Fue ordenado sacerdote el 28 de marzo de 1959. En 1976 fue nombrado obispo titular de Gergi y ese mismo año, obispo auxiliar de Santiago de Compostela. Juan Pablo II le nombra arzobispo de Madrid en 1994. Es gran canciller de la Facultad de Teología de "San Dámaso" en Madrid desde 1996. Fue creado cardenal en 1998. Desde 1999 es presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Como obispo de Santiago fue responsable de la organización de la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago en 1989 y de nuevo la JMJ de Madrid 2011. En ocasión de ésta última dijo que: “Los voluntarios han constituido un factor clave en la preparación y en el desarrollo de esta gran celebración eclesial. El significado habitual y convencional de esta palabra, voluntarios, usada y aplicada en los más variados contextos de la vida de las sociedades de nuestro tiempo, es manifiestamente insuficiente para poder comprender y expresar el esfuerzo, el sacrificio, el desprendimiento y el estilo impreso por los Voluntarios de la JMJ 2011 de Madrid a su comportamiento y al servicio por ellos prestado. La calidad humana, con la que lo han hecho, ha sido excepcional. Les ha movido el amor: un amor ofrecido al Señor, a la Iglesia y al Papa."
Como arzobispo de Madrid le tocó vivir uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de esta ciudad, el atentado terrorista en el metro el 11 de marzo de 2004. En la celebración eucarística del primer aniversario, recordó: "¡La última palabra, la de la justicia solidaria, la del amor misericordioso, la de la esperanza que no defrauda, la de la paz verdadera, es la de los hombres que ama el Señor! Florecerá ciertamente al final de este largo camino de la victoria sobre el terrorismo!".
Después de la ya tradicional Misa de las Familias en Madrid el 30 de diciembre, el cardenal declaró en una entrevista que "el derecho de las familias a ser respetadas y promovidas en su vida interna y en el ejercicio de sus tareas y responsabilidades esenciales para el bien de las personas y de la sociedad, es un derecho natural, anterior y previo al Estado. Las leyes positivas no crean este derecho. Deben de reconocerlo, desarrollarlo, ampararlo y aplicarlo en todo tiempo: de bonanza económica y de crisis".
Uno de los proyectos importantes en su programa pastoral ha sido la Misión-Madrid para el curso 2012-2013, como respuesta del santo padre a una Nueva Evangelización. En la carta pastoral dice sobre este proyecto que "la JMJ y sus frutos, que venimos experimentando, nos animan a ello. Con un corazón generosamente abierto a la llamada de Jesucristo, nuestro Amigo, Hermano y Señor, queremos hacernos eco de las palabras del Papa a los jóvenes en la Homilía de la Eucaristía de Cuatro Vientos y de las dirigidas a los voluntarios: “No se puede encontrar a Cristo y no darlo a conocer a los demás. Por tanto, no os guardéis a Cristo para vosotros mismos".
En ocasión del último Sínodo de los obispos celebrado en octubre en Roma, el sexto sínodo en el que el cardenal participa, en una reunión con periodistas explicó que "a lo mejor los métodos de predicación, de formación en la fe, de catequesis, de iniciación cristiana, los de siempre, los de antes, no basten. De hecho han nacido muchas iniciativas muy carismáticas que quieren ayudar en este camino, como el Camino Neocatecumenal, movimientos carismáticos, acercamiento desde una profesión de fe vivida en la vida diaria a la cultura, a la universidad”. Otro de los aspectos que destacó es la familia y la necesidad de una buena formación para que después los padres puedan transmitir la fe a sus hijos. “Esto implica que en la nueva evangelización tenemos que cuidar mucho a las familias, tenemos que atenderlas mucho, tenemos que ofrecerles formación, ofrecerles ámbitos de crecimiento cristiano. Tanto en el amor de los esposos, como en la fecundidad del amor del que nacen hijos e hijas”.
Ha publicado numerosos libros y trabajos científicos en español y en revistas extranjeras especializadas en fundamentos teológicos del derecho canónico y problemas en la relación Iglesia-Estado. Es miembro de la Asociación Internacional de Derecho Canónico y de la Asociación de canonistas españoles. Miembro de número de la sección de Teología de la Real Academia de Doctores de España. Académico Numerario de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
En la Curia vaticana es miembro de las Congregaciones para los Obispos, Clero y Educación católica; de los Pontificios Consejos para los textos legislativos, Cultura y Cor Unum; Signatura Apostólica; del Consejo Especial para Europa del Secretariado General del Sínodo de Obispos y del Consejo Cardenalicio para el Estudio de Asuntos Organizativos y Económicos de la Santa Sede.


R. D. Congo: Acuerdo marco por la paz, la seguridad y la cooperación

Un grupo de ONG bien conocidas, congoleñas e internacionales, llamaron el 24 de febrero a los países de la región de los Grandes Lagos, así como a sus socios internacionales, a garantizar que el acuerdo marco por la paz, la seguridad y la cooperación, firmado en Addis Abeba, recibirá el apoyo político necesario para acabar con la guerra en el este de la República Democratica del Congo (RDC).

En un documento orientativo publicado este día y en correos enviados al presidente de la RDC Joseph Kabila, al secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, a la presidenta de la Unión Africana Nkosazana Dlamini-Zuma, al presidente de los Estados Unidos Barack Obama, y a la Alta Representante de la Unión para los Asuntos Exteriores y la política de seguridad de la Unión Europea, Catherine Ashton, los grupos comunicaron su acogida favorable al acuerdo marco como una ocasión de instaurar un nuevo tipo de compromiso decisivo, en un conflicto que perdura desde hace dos décadas, y segó las vidas de millones de congoleños.
Sin embargo, también sugieren que el acuerdo será vano sin medidas específicas suplementarias, particularmente el nombramiento de un antiguo jefe de Estado en calidad de enviado especial de las Naciones Unidas habilitado para servir de mediador al nivel nacional y regional; la integración de la sociedad civil congoleña y de los principales socios donantes bilaterales y multilaterales de Kinshasa en el mecanismo de vigilancia nacional; la introducción de una política de condicionalidad basada en criterios claros y convencionales y en una colaboración verdadera entre el gobierno, los donantes y la sociedad civil.
Los grupos también exigen la creación de un fondo del Banco mundial por parte de la comunidad internacional para sostener proyectos que refuercen la integración económica regional para poner el énfasis en las ventajas de la estabilidad regional, la introducción de medidas positivas que los países vecinos deben adoptar para demostrar su compromiso a favor del fin del conflicto, negociaciones realistas con los grupos armados para evitar la impunidad judicial, que caracterizó los acuerdos pasados, y un compromiso significativo de los donantes para favorecer la desmovilización de los soldados rebeldes, y la integración económica regional.
"Necesitamos un nuevo acercamiento, un proceso de paz basado en los principios de justicia", declara Raphael Wakenge, coordinador de la Iniciativa Congoleña por la Justicia y la Paz (ICJP). "Los acuerdos precedentes de paz cerraron a menudo los ojos sobre la impunidad, permitiéndo a los criminales de guerra ser integrados en los servicios del ejército, la policía y la seguridad. Esto comprometió la legitimidad del proceso de paz y la reputación de los servicios de seguridad, incluido el sistema judicial".
El acuerdo marco está basado en dos puntos principales: poner fin al apoyo extranjero a los movimientos de rebelión congoleña y favorecer la reforma global de las instituciones estatales tales como los sectores del ejército nacional, la policía y la justicia. Los grupos llamaron hoy a los facilitadores y a los once Estados signatarios del acuerdo marco a asegurarse la existencia de criterios claros con el fin de alcanzar estos objetivos. Sugieren, además, a los donantes subordinar su ayuda a la progresión en el proceso de paz.
"El acuerdo marco es una promesa fuerte hecha al pueblo congoleño, pero los procesos anteriores de paz fueron suspendidos debido a la falta de transparencia, del débil compromiso internacional y de la ausencia de proceso global", explica Federico Borello, director por la región de los Grandes Lagos en Humanity United.
"Esta vez, es imperativo acometer de una vez por todas los problemas profundos del Congo que son la impunidad, la interferencia regional y la debilidad del Estado. Sin esto, pasaremos al lado de nuestra mejor posibilidad de paz".
Además, los grupos exhortaron a la comunidad internacional a dar prueba de un apoyo constante yendo más allá del enfoque tecnocrático de los últimos años. Además de la demanda de un Enviado especial de las Naciones Unidas, los grupos llamaron a los Estados Unidos y a la Unión Europea a nombrar a enviados especiales para sostener el proceso y han pedido a la Unión africana, a la Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes Lagos (CIRGL) y la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) continuar aportando su apoyo al proceso. También preconizaron la organización de una conferencia de donantes para comprometer los recursos necesarios con el fin de promover la colaboración económica transfronteriza y la reforma en profundidad de las instituciones congoleñas.
"No ha habido proceso de paz sólido en el Congo desde 2006, a pesar de la escalada de la violencia desde entonces", precisa Jason Stearns, director del proyecto Usalama del Rift Valley Institute. "El acuerdo marco aporta la esperanza, pero exige un capital político y financiero considerable para superar los intereses bien arraigados".
"Una solución duradera para los millones de desplazados en el este del RDC será posible sólo gracias a un proceso de paz que ponga fin al conflicto. El acuerdo marco es una oportunidad efectiva para un futuro mejor para el RDC. Rogamos pues insistentemente a las partes interesadas que se haga todos los esfuerzos posibles para alcanzar la paz esta vez".
Los grupos que han publicado el documento de orientación, incluyendo el Servicio Jesuita de los Refugiados --que lo ha comunicado a ZENIT--, son: Acción Aid, Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (ACAT), La Ayuda Humanitaria y del Desarrollo Íntegro (AHDI), La Acción por la Paz y la Concordia (APC), La asociación para el Desarrollo de las Iniciativas Campesinas ASSODIP asbl, Christian Aid, COJESKI Nyiragongo, Colectivo de las Organizaciones de los Derechos Humanos y de la Democracia en el Congo (CDHD), El Comité de los Observadores de los Derechos humanos (CODHO), CordAidDanish Refugee Council, La dinámica Sinergia de las Mujeres, Enough Project, Eurac, Foro de la Mujer Ama de casa (FORFEM), Agrupa Justice et LibérationHumanity United, IFDP, International Refugee Rights Iniciativa, ISS, Justicie Plus, Liga Electores (L.E), Liga para la Convivencia Pacífica y de Prevención de los Conflictos (LCPC), MDF, Norwegian Refugee CouncilPeace and Human Rights Centre (PHRC), Red para la Reforma del Sector de Seguridad y de Justicia (RRSSJ), Youth Program for the Development of Africa (YPDA).


Cardenal Jorge Liberato Urosa Savino

“No ha habido un Papa latinoamericano, ojalá que se pueda dar esa alegría”, declaró el 12 de febrero el cardenal arzobispo de Caracas, Venezuela, Jorge Urosa Savino. “Nadie está vetado, pudiera ser electo alguno de estas tierras”, comentó. “Aunque yo moriría del susto (…) Ser papa es un cargo que requiere entrega total (…) No cualquiera llega a ser papa".

Para Urosa, será un proceso rápido. Calcula que en menos de tres días pudiera haber un veredicto. Antes de Urosa, el cardenal José Humberto Quintero fue el único venezolano en un cónclave, estuvo en los que eligieron a Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II.
Más que la edad, decía Urosa, “acá se tomará más en cuenta la sabiduría, experiencia, trayectoria, santidad y la virtud”. El cardenal descartó que la renuncia papal haya estado presionada por los escándalos que han sacudido a la Iglesia en los últimos años. “Los abusos sexuales, que rechazamos plena y totalmente, habrán sido una espina. Estos casos deplorables, no cabe duda, le habrán producido una gran tristeza [a Benedicto XVI], pero su santidad se retira porque siente no tener el vigor necesario para continuar”. Insistió en que la renuncia de Benedicto XVI “es un ejemplo muy bueno. Yo creo que cuando alguien no está en condiciones de conducir un grupo humano, después de pensarlo bien, es natural que se haga a un lado”. “Es un ejemplo de que el sacerdocio es para servir y dar testimonio de Jesucristo”, expresó mientras observaba a los seminaristas asistentes a la eucaristía.
Con motivo del último Miércoles de Ceniza, subrayó los tres aspectos fundamentales de este tiempo litúrgico: ayuno, oración y el servicio a los hermanos, especialmente a los más necesitados. En su mensaje resalta la necesidad de erradicar el pecado. “En nuestra querida Caracas, donde hay tantas personas que no conocen a Dios, e incluso hay creyentes que se han enfriado en la vivencia de su fe”, dice. Y sostiene: “Estamos sometidos a la arremetida de la anticultura de la muerte y la violencia, del secularismo, del materialismo y el erotismo, de la indiferencia religiosa, que ponen el centro de la vida de las personas y de la sociedad en la afirmación de la autosuficiencia del ser humano sin Dios, en los placeres,  en el culto al dinero”.
En relación a la reciente tragedia de la cárcel de Uribana, el cardenal dijo que estos hechos deben propiciar una reflexión profunda entre los venezolanos. Una de ellas es que los centros de reclusión no deben ser depósitos de personas cuyo destino sea la muerte, sino que sean centros de reforma. “La reclusión de un venezolano en una cárcel no debe ser el sometimiento a una tortura sino la rehabilitación para que pueda reinsertarse en la sociedad”. “El Gobierno tiene bajo su responsabilidad las vidas y seguridad de las personas que están en las cárceles. Estoy seguro de que no es cerrando penales como se van a solucionar los problemas”.
Comentando sus impresiones sobre Aparecida, en el aspecto político, dijo ser "un tema sumamente espinoso, y por el cual el papa ha sido atacado. (...) No se refirió a la controversia sobre la conquista y colonización española. Ni tampoco destacó, porque no era su objetivo, la labor de defensa de los indígenas y de los africanos que denodadamente llevó a cabo la Iglesia, contra la ambición y crueldad de muchos conquistadores. Habló sobre la evangelización y la aceptación de la fe por los pueblos originarios, y lo que dijo textualmente fue: 'el anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña'".
"El drama histórico de la Conquista y la colonización de América --subraya el cardenal Urosa--, con sus luces y sombras, no entraba en el objeto del discurso papal, ni es responsabilidad de la Iglesia entonces o ahora, como tampoco lo es la actuación de los gobiernos en nuestros días. Habría que decir más bien que fue la Iglesia defensora incansable de los indígenas, y ello explica porqué, al contrario de Norteamérica donde los indígenas casi desaparecieron, nuestros pueblos son mestizos, y por qué en países como México, Guatemala, Ecuador, Perú y Bolivia, se conserva una inmensa población indígena. Esto explica por qué, aquí en Aparecida, vienen anualmente mas de ocho millones de brasileños humildes, descendientes de indígenas y afroamericanos, a manifestar su fe católica. La responsabilidad del drama de la conquista y la colonia no recae sobre la Iglesia sino sobre otros actores".
"No tiene pues el Papa que disculparse por un pretendido genocidio u holocausto, que la Iglesia no propició sino combatió. La Iglesia se acercó con amor a nuestros indígenas para anunciarles el evangelio de Jesús, y para establecer en estas tierras sus instituciones de apoyo, solidaridad y promoción humana. La polémica desatada y los ataques lanzados son injustos, sin base histórica, y sin una lectura detenida del discurso de Benedicto XVI".
"El Libertador Simón Bolívar nos da ejemplo de amor al Papa. En efecto: en el famoso brindis de Bogotá para celebrar el nombramiento de los primeros obispos de la Gran Colombia --nombrados, nótese bien, sin la intervención del rey de España, gesto con el cual la Santa Sede se convertía en el primer Estado en reconocer la independencia de nuestra patria--, decía el Libertador refiriéndose a los nuevos arzobispos y obispos: 'La causa más grande nos reúne en este día: el bien de la Iglesia y el bien de Colombia. Una cadena más sólida y más brillante que los astros del firmamento nos liga nuevamente con la Iglesia de Roma, que es la fuente del cielo. Los descendientes de San Pedro han sido siempre nuestros Padres, pero la guerra nos había dejado huérfanos como el cordero que bala en vano por la madre que ha perdido. La madre tierna lo ha buscado y lo ha vuelto al redil: ella nos ha dado pastores dignos de la Iglesia y dignos de la República. Estos ilustres Príncipes y Padres de la grey de Colombia son nuestros vínculos sagrados con el cielo y la tierra. Serán ellos nuestros modelos y los modelos de la Religión y las virtudes políticas. La unión del incensario con la espada de la ley es la verdadera arca de la alianza. ¡Señores! Yo brindo por los santos aliados de la Patria, los ilustrísimos Arzobispos de Bogotá y Caracas, y los Obispos de Santa Marta, Antioquia y Guayana".
"Con el Libertador Simón Bolívar --añadía el cardenal Urosa- expresamos, pues, nuestro afecto y solidaridad al papa Benedicto XVI. Deploramos los conceptos emitidos por el ciudadano presidente de la República en su contra, y le pedimos respeto por el supremo pastor de todos los católicos venezolanos, y de más de mil cien millones de católicos en el mundo entero".
Jorge Liberato Urosa Savino estudió con los hermanos de las doctrinas cristianas en el Colegio La Salle de Tienda Honda, Caracas, estudió filosofía en el Seminario de Caracas y Teología en el St. Augustine´s seminary, de Toronto, Canadá. Fue ordenado sacerdote en 1967 a los 24 años. Trabajó como profesor en los dos Seminarios de Caracas y ocupó el cargo de rector del Seminario Interdiocesano Santa Rosa de Lima. Fue también presidente de la Organización de Seminarios Latinoamericanos. Se graduó en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En 1982 fue nombrado obispo de Vegesela di Bizacena. En 1990, arzobispo de Valencia, Venezuela, y en 2005, arzobispo de la Archidiócesis de Caracas.
El 24 de marzo de 2006, en el primer Consistorio de su papado, Benedicto XVI le creó cardenal. Era el quinto purpurado venezolano en el historia del país. Recibió el título de S. Maria ai Monti.


Beato Giovanni Antonio Farina

La mente de un apóstol nunca es localista; es universal, abarcadora. Este era el espíritu de Giovanni: «Abridme, Señor, las puertas del mundo… y el mundo entero traeré convertido a vuestros pies». Como Cristo concede el exacto cumplimiento de los sueños apostólicos según la medida que cada uno les dé, y los suyos eran ilimitados, obtuvo la bendición divina.

Nació en Gambellara, Vicenza, Italia el 11 de enero de 1803. Un hermano de su padre era sacerdote y en él recayó la responsabilidad de su formación académica y espiritual, paliando el vacío existente en los pueblos pequeños faltos de escuelas, deficiencia que no le afectó porque tuvo la fortuna de hallar en su tío a un hombre de Dios que, además, estaba bien preparado. Ingresó en el seminario de Vicenza con 15 años y se convirtió en profesor del mismo cuando tenía 21 y aún era alumno de teología. Fue ordenado sacerdote en 1827 y prosiguió ejerciendo la docencia en el seminario, misión que ocupó dieciocho años de su vida. Durante una década fue capellán de la parroquia de san Pedro en Vicenza de la que se hizo cargo al ser ordenado. En esa época ya estaba en marcha la Pía obra de santa Dorotea dedicada a proporcionar educación y formación espiritual cristiana a las niñas de la localidad, cuya dirección le ofrecieron en 1827. Tres años más tarde fue invitado a implicarse también en la gerencia de la Escuela de Caridad, cuya existencia se debía a la generosidad del conde milanés Baldassare Porta, quien pensaba en las niñas que mendigaban por las calles y sufrían abandono.
En 1831 Giovanni fusionó estas dos obras. A su competencia como profesional de la enseñanza, añadía prudencia, audacia y visión. Estaba al tanto de las últimas corrientes pedagógicas, simpatizando especialmente con las tesis de Lambruschini, de Pestalozzi y de Girard. Todo ello enriquecido por el influjo de Felipe Neri, Calasanz y La Salle dio como resultado una labor de indiscutible riqueza humana y espiritual. Efectuó un proyecto ambicioso y, a la par, sencillo, factible. Puso en marcha una escuela gratuita que tenía como objeto la educación de la mujer equiparando su formación a la que recibían los varones. La consideraba igualmente digna de recibir una enseñanza integral, y además, subrayaba su importante papel en el tejido familiar y social. El proyecto fue aprobado por las autoridades. Así nacía la primera escuela popular femenina. En 1836 se percató de que las educadoras no podían quedarse ancladas en el compromiso de una acción laboral remunerada, sino que debían ir más lejos. Y buscó «maestras de auténtica vocación, consagradas al Señor y dedicadas totalmente a la educación de las niñas pobres». En noviembre de ese año puso en marcha el Instituto de las «Hermanas Maestras de S. Dorotea, Hijas de los Sagrados Corazones» con tres maestras (religiosas) y con la directora y cofundadora, Redenta Olivieri.
La tarea de las religiosas, que comenzó con las niñas necesitadas, se extendió después a las de clases pudientes, a ciegas y a sordomudas. Él quería que inculcaran «la formación de la mente y del corazón de las jóvenes, sembrando en ellas los primeros gérmenes del temor de Dios, y de las virtudes sociales». Fue para todas como un padre excepcional y entrañable amigo. A esta misión que compaginaba con su participación en distintas instituciones espirituales y culturales realizadas en la ciudad, añadiría luego la asistencia a enfermos y ancianos recluidos en hospitales, asilos y en sus propios domicilios, junto a la dirección de la Escuela Pública primaria y superior. En 1839 recibió el decreto de alabanza de Gregorio XVI. La primera «Casa Asilo» de Vicenza y el «Instituto de los Expuestos» en manos de las religiosas se convirtieron en centros de emblemática asistencia a los necesitados. Giovanni fue designado obispo de Treviso en 1851 desarrollando una acción pastoral en la que los pobres y enfermos recibían de forma preeminente su atención. Por ella se le denominó «el obispo de los pobres». Se dedicó a formar a los fieles, al clero y a los jóvenes. Tuvo que sortear muchos obstáculos incluidos los creados por miembros del cabildo catedralicio que vetaron incluso la celebración del Sínodo diocesano. La oposición conllevaba la paralización de muchos proyectos apostólicos que un espíritu como el suyo no cesaba de forjar. Sabía que «las obras de Dios están sujetas a contradicciones». Diez años de sufrimientos en esta misión no pudieron doblegar el noble corazón de un hombre que vivía completamente volcado en los demás. Hacía notar: «la verdadera ciencia consiste en la educación del corazón, es decir, en el práctico temor de Dios»; una sencilla y efectiva lección. El santo temor al que aludía era en su vida un instrumento activo de una fuerza y fecundidad apostólica imparables.
En 1861 fue destinado a la sede episcopal de Vicenza, y en ella pudo desarrollar su amplio programa espiritual y educativo. Se trasladaba a pie o a lomos de una mula. Así recorría kilómetros para llevar el mensaje de la fe, el consuelo y aliento a todos, con especial dilección por los pobres y ancianos sacerdotes. Era un hombre de oración, gran devoto del Sagrado Corazón de Jesús, de la Eucaristía y de la Virgen María, y ese amor especialísimo lo infundía por doquier. Fue un prelado aclamado, pero también vituperado. A las muestras de gratitud por su fértil misión se unían voces acusadoras sin fundamento alguno que le ocasionaron grandes sufrimientos. Su respuesta, como la de todo fiel seguidor de Cristo, fue el perdón. Todo lo acogió en silencio llevado por su ardiente caridad, la que hizo que fuera conocido como «el hombre de la caridad». Sufrió una grave enfermedad en 1886 que le dejó extremadamente debilitado. Dos años más tarde, el 4 de marzo de 1888, murió de un ataque de apoplejía. En 1905 Pío X, que en su momento había sido ordenado sacerdote por Giovanni, aprobó el Instituto fundado por éste. Juan Pablo II lo beatificó el 4 de noviembre de 2001.


El cardenal Sodano ya ha convocado al Colegio Cardenalicio

Ofrecemos el texto de la carta que el decano del Colegio Cardenalicio, cardenal Sodano, ha remitido a los purpurados para comunicar la situación de sede vacante y convocarles a la primera congregación general.

*****
Señores cardenales:
En analogía a cuanto prescribe la Constitución Apostólica "Universi dominico gregis" del 22 de febrero 1996 en el número 19, por el caso de muerte del sumo pontífice, cumplo el deber de comunicar oficialmente a sus eminencias la noticia de la vacante de la Sede Apostólica por la renuncia presentada por parte del papa Benedicto XVI, y efectiva desde ayer por la tarde, 28 de febrero, a las 20,00 horas de Roma.
Al comunicarles cuanto precede, cumplo el deber de convocar a sus Eminencias a la primera de las Congregaciones generales del colegio cardenalicio, para el lunes 4 de marzo a las 9,30 en el aula Pablo VI, Sala del Sínodo de los Obispos.
Continuarán después regularmente dichas Congregaciones generales, hasta cuando se alcance el número completo de cardenales electores y el colegio cardenalicio decida la fecha de ingreso al Cónclave de dichos cardenales electores, en base a lo prescrito por el reciente motu proprio del 22 de febrero pasado, con algunas modificaciones de las normas relativas a la elección del romano pontífice.
Por mi parte estoy feliz de aprovechar esta ocasión para enviarles mis fraternos saludos.
Cordialmente en el Señor,
Angelo Cardenal Sodano
Traducido del italiano por Rocío Lancho García